Su propia historia

Hace bastante tiempo escribí una entrada, titulada El otro Nazareno, relativa a la historia de la Hermandad de los Nazarenos de Málaga. Hice referencia a la sugerente conjetura apuntada por Alberto Jesús Palomo y Andrés Camino (1), consistente en que la imagen titular de aquella histórica cofradía se conservara en la actualidad, siendo la que hoy se encuentra en el convento de la Asunción de Nuestra Señora, es decir, la que fuera procesionada, puntualmente, por la Cofradía de la Misericordia y la Hermandad de Nueva Esperanza. Independientemente de que esta hipótesis fuese cierta y sin dejar de tenerla en cuenta, lo cierto es que este Nazareno Caído del citado convento de la urbanización de El Atabal tiene su propia historia, con pasajes hasta ahora desconocidos y que van más allá de las salidas procesionales mencionadas. Esta vez, comenzaré por el final e iremos avanzando mientras retrocedemos en el tiempo.

Viernes Santo de 1981. En ese mismo año se había procedido a encargar por la incipiente Hermandad de Nueva Esperanza la nueva imagen de un Nazareno a Pedro Pérez Hidalgo.  Al no estar concluido el encargo llegada la Semana Santa, los cofrades solicitaron la cesión de la imagen de un Nazareno a las monjas del convento cisterciense de la Asunción de Nuestra Señora para que procesionara por las calles del barrio de Nueva Málaga.

1
Viernes Santo de 1981. Nueva Málaga [Foto: Hermandad de Nueva Esperanza]

Hasta El Atabal habían tenido que trasladarse la monjas, uniéndose al convento de San Bernardo, cuando en 1968 abandonaron el histórico convento de la Encarnación de la céntrica calle Beatas. Desaparecía el edificio conventual, corriendo igual suerte la aneja iglesia de la Aurora del Espíritu Santo que utilizaban como capilla. En lugar del templo, un edificio de viviendas; cosas del boom de la década de los sesenta del pasado siglo, cuya onda expansiva ya se había llevado por delante la cercana iglesia de la Merced.

Los cofrades de Nueva Esperanza no eran los primeros que acudían a solicitar la cesión de aquella imagen del Nazareno. Cuarenta años antes, lo habían hecho los de la Misericordia, cuya imagen titular, restaurada tras la sinrazón de mayo de 1931, había sido finalmente destruida en 1936. En la necesidad de sustituir con otro Nazareno el que las turbas destrozaron, esta Cofradía logró hallar en la iglesia del convento de R.R.M.M. de la Encarnación una bella imagen de Jesús Caído…Este será el nuevo Cristo de la Misericordia…Dicha escultura es toda talla, y parece obra del siglo XVIII. Solo será cedida por la expresada comunidad para que se la de culto y salga en procesión, sin que deje en modo alguno de ser propiedad de ella (2). Fue la imagen titular hasta el año 1944, cuando procesionó la actual imagen obra de Navas Parejo.

2
Nazareno de la iglesia Aurora del Espíritu Santo, titular de la Cofradía de la Misericordia (1939-1943) [Foto: Arguval]

Las religiosas solo accedieron a que saliera de la iglesia de la Aurora del Espíritu Santo el día de la salida procesional, no antes. Permitieron los cultos debidos a la imagen, pero en el interior de la mencionada iglesia, para lo cual la cofradía tenía que alquilar una buena cantidad de sillas para los asistentes. Se mostraron inflexibles en los términos del acuerdo, no querían deshacerse de la imagen que milagrosamente había podido salvarse de los ataques del mes de mayo de 1931. Circulaba una historia, contada por Dolores Carrera como anécdota aunque situándola en 1936 (3), que parte del testimonio que se recoge en el Archivo del convento de la Asunción: Destrozaron todo el mobiliario…La iglesia, sus retablos…Un Señor (expuesto en el coro bajo) con la cruz a cuestas caído sobre una peña llamado Jesús de la Misericordia, quisieron llevarlo al fuego como una de tantas imágenes después de haberle golpeado inhumanamente su bello rostro y saltáronle un ojo, le rompieron una mano. Pero en vano su intento, hízose tan pesado que no lo puedieron mover y les miró de una forma ocasionándoles tal terror que todos abandonaron el convento con precipitación, despavoridos y  llenos de espanto, como publicaron ellos mismos en fuga (4). La imagen no aparece entre las destruidas en los diferentes informes emitidos tras los sucesos.

5
Puerta de la iglesia de la Aurora del Espíritu Santo, calle Álamos, tras los Sucesos de mayo de 1931 [Foto: Archivo Municipal de Málaga]

Los cofrades de la Misericordia, seguramente, eran conocedores de esta historia, así como de la advocación de la imagen. Advocación que nos permite seguir el rastro y continuar con su historia. Llegamos al poco conocido siglo XIX.

El 4 de abril de 1882, Martes Santo, el diario El Avisador Malagueño nos informa que continúa en la iglesia de la Aurora del Espíritu Santo el quinario á N.P.J. de la Misericordia que consagra su Congregación. Esta iglesia tenía fachada a la Puerta de Buenaventura (plaza del Teatro) y a la calle Álamos, aunque no sería la que llegaría hasta el siglo XX y que se edificara en el mismo lugar tras ser demolida en 1884 por los daños causados por un terremoto. Las monjas la empleaban como capilla desde que en 1878 adquirieran una casa en el número 9 de la calle Beatas, que lindaba por su trasera con la iglesia. Se trataba de la nueva ubicación del convento de la Encarnación, traslado motivado por la orden municipal de demolición de la antigua sede, dictada en 1873.

El anterior edificio conventual se encontraba muy cerca y también se accedía al mismo por la calle Beatas, pero llegando a ocupar la manzana completa tras las sucesivas ampliaciones. Manzana delimitada por la referida calle, Álamos y la hoy denominada Ramón Franquelo; la calle Marqués de Guadiaro se trazó sobre parte del solar resultante, lo que da una idea de las dimensiones del convento de la Encarnación. Contaban por aquel entonces con una iglesia conventual, la iglesia de la Anunciación de Nuestra Señora, donde se rendía culto al Nazareno de la Misericordia que historiamos y ya se celebraba el quinario referido anteriormente. Así, el 18 de marzo de 1863El Avisador Malagueño anuncia que el sábado 21 de marzo la abadesa y comunidad del monasterio de la Encarnación celebran función solemne á su santo padre y patriarca Sr. S. Benito…y por la tarde á las cinco dará principio el quinario de la milagrosa imagen de Ntro. P. Jesús de la Misericordia.

Cinco años antes se produce un hecho a destacar, el traslado de la imagen a la iglesia de la Merced para efectuar desde allí su salida procesional el Jueves Santo. A las oraciones fue trasladada procesionalmente desde el convento de la Encarnación a la Merced la imagen de N.P.Jesús de la Misericordia que allí se veneraba (5). El Jueves Santo de 1858, la imagen del Nazareno de la Misericordia de las monjas de la Encarnación procesionó por las calles de Málaga: (…) los penitentes acompañaban en su mayor parte a Jesús Crucificado, llamado de la Sangre y á la Virgen de los Dolores. También con Jesús de la Columna iban algunos y con Jesús Nazareno, el de las Misericordias. Las efigies las llevaban nazarenos; e iban alumbradas igualmente con grandes hachas de cera llevadas también por nazarenos o penitentes (6).

Pero no acaban en este hecho las referencias a esta milagrosa imagen. En el verano de 1855, la ciudad de Málaga es azotada por una de las numerosas epidemias padecidas. Se trataba en esta ocasión del cólera que se había propagado rápidamente desde finales del año anterior por todo el país, teniendo su origen en el puerto de Vigo. La situación empeoró desde el mes de abril, cuando solo en los dos últimos días del mes fallecieron más de doscientas personas de todas las clases sociales. Desde el 1 de agosto, la abadesa y la comunidad religiosa del convento de la Encarnación consagraron devoto quinario á N.P.Jesús de la Misericordia, que se venera en su iglesia, en desagravio de lo mucho que le hemos ofendido e implorando su inmensa bondad, piedad y misericordia, en las tristes y aflictivas circunstancias que atravesamos, con motivo de la enfermedad que nos amenaza como aviso del cielo, para que llenos de confusión y humildad, tratemos de la santificación de nuestras almas, y pidamos a nuestro buen Jesús nos favorezca con sus misericordias, concediéndonos la salud y el alejamiento de tan cruel enfermedad (7).

Plazuela del Teatro con vista al Arco de Buenaventura. Litografía de Francisco Pérez [Foto: El Guadalhorce, 1839-1840]

Durante esos mismos días, a las nueve, en la iglesia del Santo Cristo de la Salud se celebraba una misa costeada por una devota. El 2 de agosto salió en procesión de rogativas Santa María de la Victoria, como al inicio de la epidemia cuando fue llevada a la Catedral junto con el Santo Cristo de la Salud. Al día siguiente, fue trasladada la imagen del Santo Cristo de la Epidemia desde San Lázaro a la Merced, dando principio a una novena para pedir su protección en las actuales circunstancias (8)A partir de ese mes de agosto, la enfermedad comenzó a remitir; el 13 de septiembre se cantaba en la Catedral el Te Deum en agradecimiento por el final de la epidemia que había causado la muerte a más de dos mil malagueños.  

Nos acercamos al final y llegamos al año 1835. En ese año es demolida la ermita de Santa Lucía, sede de la Hermandad de los Nazarenos de Málaga, y según nota manuscrita de Joaquín Díaz de Escovar (9), de la que se hicieron eco Alberto Palomo y Andrés Camino, la imagen titular pasa al convento de la Encarnación, dando pie a la conjetura planteada al principio. Esta imagen titular, siguiendo a Juan Antonio Sánchez López, debió ser una imagen erguida por lo que, para encajar que se tratase de la misma imagen, se argumentaba que tuvo que sufrir en algún momento una transformación hacia la representación de Jesús Caído.

Dando por válida la teoría apuntada, nuestro camino hacia el pasado de la historia del Nazareno Caído de la Misericordia se uniría ahora, y continuaría, con la prolija historia de la Hermandad de los Nazarenos de Málaga. Sin embargo, como dije al principio, esta imagen tiene su propia historia, lo que nos lleva a dar un paso más, llegando así al siglo XVIII.

En 1796 concluyen las obras de la iglesia del convento de la Encarnación, la referida anteriormente iglesia de la Anunciación de Nuestra Señora. Esta constaba de cuatro capillas laterales: San Miguel, Santísimo Cristo del Portal, Virgen del Rosario y, cómo no, Jesús de la Misericordia. La construcción de la nueva iglesia conventual, ya que la anterior se había quedado pequeña, se inició en 1790 y fue costeada por donaciones y las propias monjas. Ellas se encargaron de costear el nuevo retablo de Jesús Nazareno (10). Por aquellos años, la imagen titular de la Hermandad de los Nazarenos de Málaga presidía el altar mayor de la ermita de Santa Lucía (concretamente, de 1710 a 1835).

Ahora sí, finalizo con la primera referencia a la imagen de Jesús Nazareno que, como vemos, siempre ha acompañado a estas religiosas cistercienses. Llegamos a 1751, cuando la priora de la Encarnación, sor Francisca Bárbara de Santa Rosa, heredó parte de la casa número 41 de la calle Alta, haciendo recaer su propiedad en la imagen de Jesús Nazareno ubicada en el coro bajo de su iglesia, para que con su arrendamiento se atendiese su culto y cuatro misas por su alma (11).

6
Nuestro Padre Jesús de la Misericordia. Convento cisterciense de la Asunción de Nuestra Señora [Foto: cisteratabal.com]

(..) Amemos el decoro de la casa de Dios, contribuyamos todos (¿quien es el que en el modo dicho no puede?) á su decencia: nueva está, hermosa, brillante, ninguno la desluzca, ninguno la manche aun ligeramente, ninguno haga en ella mas que orar; quedense fuera al entrar, aguarden como míseros criados à que salgamos todos los cuidados y pensamientos terrenos: ¿tememos que no nos encuentren luego estos desdichados?  ¡Ay tristes de nosotros! ¡quan sujetos les estamos! Sea en fin tal nuestra oración, que jamás quede sin efecto. Esto desea el Padre de las misericordias, que no gusta ser impedido en su repartimiento: esta es la gloria de su casa: esta nuestra conveniencia, en la cierta fe de que el buen uso que hicieremos de ella (…) (12).

.

(1) CAMINO, A. y PALOMO, A.J., “La Hermandad de los Nazarenos de Málaga: varios títulos y advocaciones para una sola cofradía”, en CAMINO ROMERO, A., et.al., “Cofradías malagueñas rescatadas del olvido”. Málaga, 2007, pp.114-119
(2) Diario Sur, Málaga, 14 de marzo de 1940.
(3) CARRERA,D., “Anécdotas y curiosidades de la Semana Santa malagueña”, Málaga, 1977, p.187.
(4)Cit. JIMÉNEZ GUERRERO, J., “La quema de conventos en Málaga. Mayo de 1931”. Málaga, 2006, pp 387-388. (Archivo del convento de la Asunción).
(5) DÍAZ SERRANO, J. “De la Málaga antigua. Las procesiones de Semana Santa (1851-1865). Archivo Díaz de Escovar (Caja 1.1.17)
(6) El Avisador Malagueño, Málaga, 4 de abril de 1858.
(7) El Avisador Malagueño, Málaga, 29 de julio de 1855.
(8)El Avisador Malagueño, Málaga, 3 de agosto de 1855.
(9) Los autores citados señalan que la referida nota (Archivo Díaz de Escovar. Caja 298.10.3) fue escrita por Joaquín Díaz de Escovar, aunque en la adenda que se incluye se afirma que es de Joaquín Díaz Serrano. A juzgar por la letra de la misma y comparándola con otros documentos obrantes en el mencionado archivo, debió ser escrita por el primero de ellos (CAMINO, A. y PALOMO, A.J., op.cit., pp.112 y 117).
(10) RODRÍGUEZ MARÍN, F.J., “Arquitectura conventual del Císter en Málaga”, en REDER GADOW, M., et.al., “IV Centenario de la abadía de Santa Ana del Císter”. Málaga 1604-2004”. Málaga, 2004, p.81.
(11) Ibídem, p.80.
(12) Extraído del sermón que “en la dedicación de la Iglesia de la Anunciación de Nuestra Señora de RR. Madres Benedictinas Recoletas de la ciudad de Málaga dixo Manuel de León…en el día 10 de abril de 1796, octavo de esta celebridad” (Legado Temboury).

Mi agradecimiento a Juan Cristóbal Jurado por la localización de las noticias del diario El Avisador Malagueño de 1855 y 1863. 

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *