Soledad de San Pablo, antes del año 1918

Es de tal mérito esta imagen, y hasta hace poco tiempo venía siendo casi desconocida para muchos malagueños, que no resistimos a la tentación de dedicarle un artículo, a pesar de carecer de datos bastantes para ello. ¿De dónde proviene esta imagen?  

Así comenzaba Narciso Díaz de Escovar un artículo, escrito en la década de los años veinte del siglo pasado, sobre la bella Dolorosa de la iglesia de San Pablo. La respuesta a aquella pregunta sigue sin estar clara casi un siglo después de que se la planteara el erudito malagueño, con algunos pasos en falso que han cubierto de mayor oscuridad su pasado. Intentaré por medio de estas líneas aportar un poco de luz sobre esta imagen, en torno a la cual se organizó en 1918 la Hermandad de la Soledad de San Pablo, o quizá más sombras.

Atribución errónea. 

Las primeras dudas que históricamente se han planteado han estado relacionadas con su autoría. Se ha escrito hasta la saciedad que Ricardo de Orueta fue el primero que la atribuyó a Pedro de Mena, manteniéndolo Llordén y Clavijo, hasta que en 1990 José Luis Romero Torres justificara la atribución a Fernando Ortiz. Siendo ello cierto, la atribución a Mena no fue tan pacífica y las dudas sobre si podía pertenecer a Ortiz ya se plantearon mucho antes. Juan Temboury y Antonio Burgos Oms lo hicieron en 1936. Además, en el propio artículo antes referido de Díaz de Escovar, después de hacer mención a lo escrito por Ricardo de Orueta en 1914, afirma que contraria a esta opinión es la de otras personas también catalogadas, que hallan en su factura, en su expresión …huellas parecidas a las de Fernando Ortiz (1). Incluso, como veremos, décadas antes de dicho artículo ya se dudaba.

La atribución errónea a Pedro de Mena, situando el origen de la imagen en el siglo XVII, llevó a Llordén y Souvirón a vincularla con la Archicofradía de los Dolores de San Juan a finales de dicha centuria, por entonces Soledad de San Juan, para indicar que pasó posteriormente a recibir culto en el convento de la Trinidad. La atribución a Fernando Ortiz desmontaría este vínculo, a lo que hay que añadir, como afirmó Sánchez López, que es una conjetura insostenible y que carece de fundamento alguno debido a la vaguedad de la referencia documental utilizada (2).

1
Soledad de San Pablo, fotografiada por Ricardo de Orueta [Foto: “La vida y obra de Pedro de Mena y Medrano”,1914]

Salidas procesionales en el siglo XIX de la Congregación de Ntra. Sra. de los Dolores. 

Al historiar la Hermandad de la Soledad de San Pablo, siempre se ha hecho alusión a una salida procesional el Viernes Santo de 1851 de la que sería su imagen titular, partiendo de una nota de la sección Hemeroteca del Archivo Municipal en la que se decía: A la oración salió de la iglesia de San Pablo la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, que fue llevada a la Trinidad, donde se predicó un sermón, volviendo  a la expresada iglesia por la calle de Mármoles (3). Sin embargo, en El Avisador Malagueño de 20 de abril de 1851, se señala que a la misma hora que lo hacía la Soledad de Santo Domingo en la noche del Viernes Santo, salió de la parroquia de S. Pablo otra procesión de señoras, para conducir a la Virgen a la iglesia de la Trinidad, de donde volvió a las expresada parroquia después de predicado el sermón de Soledad. En una nota manuscrita del Archivo Díaz de Escovar se añade que se procesionó la hermosa imagen de Ntra. Sra. de los Dolores (4).

Se trataba de la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores que radicaba en la antigua iglesia parroquial de San Pablo. Respecto al origen de esta Congregación, no figura entre las cofradías de la primitiva iglesia en 1793: Hermandad del Santísimo Sacramento, de Nuestra Señora de la Concepción, San Antonio Abad, la de Santa Cruz y Rosario. La antigua iglesia de San Pablo que había pasado a ser parroquia en 1833 y constaba de dos naves con una capilla, seis altares, un coro alto y un órgano.

Sobre esta congregación se ha afirmado que se trató de una hermandad estrictamente de culto(5). A la salida procesional de 1851 también hace mención Narciso Díaz de Escovar en el reiterado artículo sobre la Dolorosa, al igual que a la accidentada procesión del año siguiente. El Viernes Santo de 1852 salió de San Pablo, al anochecer, una procesión de mujeres llevando la Virgen de los Dolores a la Trinidad para el sermón de la Soledad. Cayó una lluvia muy fuerte y al resbalar las que llevaban la imagen tiraron esta al suelo, perdiéndosele algunas de las alhajas en la confusión que se produjo (6).

Desconocemos los daños que se produjeron, lo que sí parece es que no volvió a salir en procesión, continuando celebrándose los septenarios en la iglesia de San Pablo los años siguientes. Sin embargo, rastreando las noticias relativas a los cultos celebrados en la iglesia de San Pablo, se advierten importantes cambios en el año 1862. Así, en la Cuaresma de aquel año se especifica que es la cofradía del Santísimo de la parroquia de San Pablo la que en ese momento tiene a su cargo el culto de Nuestra Señora de los Dolores, organizando el solemne septenario. No quedaban ahí los cambios. En El Avisador Malagueño del 3 de abril de 1862 se anunció: El domingo 6 del corriente se celebra solemne función en la parroquial de S. Pablo, con el piadoso objeto de exponerse por primera vez al culto público una hermosa imagen de Ntra. Sra. de los Dolores, todo a expensas de un devoto de la Señora, con asistencia del Ntro. Excmo. e Ilmo Sr. Obispo, en cuya función será el orador el R. P. Fr. Félix María de Cádiz, misionero apostólico. Quizá estamos ante el momento de la sustitución y la primera vez que fue expuesta al culto público la imagen que historiamos.

66
Iglesia de San Pablo, antes de 1931 [Foto: Legado Temboury]

La nueva iglesia de San Pablo. 

Era deseo de todos los trinitarios y, especialmente del párroco Francisco Vega Gutiérrez, la construcción de un templo mayor. Todos colaboraron en el barrio y el 2 de enero de 1873 comenzó la demolición de la antigua iglesia. Mientras se llevó a cabo la lenta edificación en la misma ubicación, se utilizó como sede parroquial la próxima iglesia de la Aurora María.

Año 1891, la nueva iglesia de San Pablo va a ser bendecida. Como se indica en las Guías de la ciudad de finales del siglo XIX, al cabo de incesantes desvelos que hiciera el párroco D. Francisco de Vegas Gutiérrez, pudieron concluirse las mencionadas obras, que el mismo sacerdote comenzó, y, por fin, en 24 de Mayo de 1891, siendo obispo de Málaga D. Marcelo Spínola y Maestre se inauguró tan precioso templo, celebrándose para ello grandes fiestas religiosas.

El 23 de mayo de 1891 se organizó la procesión desde la Aurora María, en la cual figuraba la Virgen de los Dolores acompañada de las Sras. de su hermandad. El barrio profusamente adornado de arcos y follajes con escudos, gallardetes y banderas de colores ha estado concurridísimo, resultando el acto lucido y solemne (7).

A pesar de todo ello, todavía era necesario que siguieran realizándose aportaciones, faltaba de todo. En el Archivo Díaz de Escovar se conserva un curioso documento que se realizó para instrucción de las personas que deseen contribuir con sus donativos al ornato de la nueva iglesia parroquial de San Pablo. En ellas indica detalladamente qué donaciones se han hecho y cuáles pueden hacerse (8). En el apartado de objetos donados, figuraba la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores, establecida en la parroquia: un manto de terciopelo con galon y fleco de plata para su Imagen. En el apartado de objetos que podían donarse se encontraban todos los retablos, incluido por supuesto el de esta imagen. Igualmente, llama la atención entre estas donaciones necesarias, la restauración de la magnífica escultura, toda de talla, atribuida á Mena u Ortiz, que representa a Nuestra Señora de los Dolores. Sí, ya en 1891 dudaban si podía ser de Ortiz.

La imagen, aún con la advocación de Nuestra Señora de los Dolores, fue colocada en la primera capilla de la derecha, según se entraba por la puerta principal.

La restauración de la imagen. 

El estado en el que se encontraba a finales del siglo XIX ya nos lo relataron Llordén y Souviron,a pesar la advertencia de que se hacía con ciertas reservas, al señalar que le habían cortado los pies debido al reducido tamaño de la hornacina en la que había sido inicialmente colocada, siendo restaurada cuidadosamente. A esta restauración también se refiere Romero Torres, situándola en el tiempo de construcción del nuevo templo, por los escultores hermanos Gutiérrez con lentitud por falta de recursos económicos de la institución religiosa. La escultura tenía la parte trasera “aserrada”, se supone que había perdido los pies y parte del manto para adaptarse al retablo que poseía anteriormente (9). Añade una historia, con visos de leyenda, aportada por Temboury.

Ya hemos visto en el apartado anterior, que una de las actuaciones pendientes en 1891 era la restauración de la Dolorosa, por lo que difícilmente pudo producirse durante la estancia temporal en la Aurora María. Por otro lado, en 1896 seguía celebrándose el septenario:El septenario que en honor de Ntra. Sra. de los Dolores se está practicando en este templo, lleva todas las tardes gran número de fieles, celebrándose el culto con la solemnidad acostumbrada. El altar de la Dolorosa, colocado en la nave central, a la izquierda del presbiterio, está lujosamente adornado con flores y luces en artística y severa combinación (10). En la Semana Santa siguiente fue expuesta en los tradicionales altares de insignias. En consecuencia, la restauración debió producirse entre 1898 y 1903.

4
Portada de “La Libertad” (09/04/1903) [Foto: Archivo Municipal de Málaga]

Respecto a la restauración, es de gran importancia para conocer diversos detalles sobre la imagen un artículo que he conseguido localizar en el Archivo Municipal de Málaga. Se trata de un artículo publicado en un número extraordinario de La Libertad, publicado el 9 de abril de 1903, Jueves Santo: Existía en la vieja Iglesia de San Pablo un resto de imagen de la Virgen de los Dolores, y decimos resto, porque solo había de ella la parte anterior y está muy deteriorada. En un camarín profundo tenía su altar; pero al tener que instalarse en la nueva iglesia en sitio más al alcance de las miradas, su exposición al culto público resultaba irreverente: había pues, que  restaurarla.

Al hacerse cargo de ella con este objeto el recién malogrado escultor don Eduardo Gutiérrez, no vaciló en atribuir la escultura a Mena, juicio que después han conformado personas peritas en arte. Efectivamente la expresión dolorosa pero llena de magestad y resignación que resplandece en su semblante; aquella postura tan natural y propia en su actitud arrodillada; aquel ropage tan suntuoso que cae en graciosos y artísticos pliegues arrollados sobre el risco en que se mantiene la Señora; el colorido y dibujo de vestido y manto ricamente estofados, todo revela una mano maestra (…).

La restauración llevada a cabo en toda la parte posterior de la Imagen (que una mano criminal había cortado a cercén en un tercio de su altura y extensión, privándola de los pies y parte correspondiente al manto) ha sido ejecutada por el Sr. Gutiérrez, lo mismo en la talla que en el decorado, con tan feliz acierto que cualquier inteligente al verla no puede menos de decir: “Así debió estar la escultura primitiva”. Un profano o desconocedor de las mutilaciones no se da cuenta siquiera que hayan podido existir. Merece plácemenes la memoria del Sr. D Eduardo Gutiérrez.

33
Soledad de San Pablo, fotografiada por Ricardo de Orueta [Foto: Archivo CSIC]

El escultor Eduardo Gutiérrez era hijo del también escultor Diego Gutiérrez Toro, quien curiosamente en 1870 había restaurado también una imagen de Fernando Ortiz,  la de Nuestra Señora de la Paz. Junto a su hermano Federico, continuaron con el taller de su padre en el número 30 de la calle Madre de Dios. Eduardo Gutiérrez fue autor en sus últimos años de vida de un nuevo retablo de la capilla del Sagrario de la iglesia de San Juan.

El resultado de la restauración parece que fue satisfactorio. Ricardo de Orueta, sin embargo, no opinó lo mismo diez años después al señalar que era una lástima que las telas de esta hermosísima Dolorosa fuesen bárbaramente repintadas con profusión de dorados y colores vivos que no armonizaban con el asunto ni con el trabajo. Por fortuna, añadía, ha sido respetado el rostro, pudiéndose juzgar en él la finura y delicadeza de toda la policromía (11).

El artículo de 1903 finaliza describiendo la que era la imagen de la Soledad que iba a llegar hasta 1931 y continuar hasta nuestros días gracias a Pedro Moreira: El grupo que desde hoy queda al culto público en la Iglesia de San Pablo, lo constituye la hermosísima imagen arrodillada sobre un risco, teniendo detrás una tosca Cruz (obra también del Señor Gutiérrez) y de ella pendiente y sujeto a los clavos un artístico sudario. El  conjunto es admirable y merece que los amantes del arte y las personas piadosas vayan a contemplarla y a extasiarse en estos días de Jueves y Viernes Santo ante aquella representación del dolor de la Virgen María en su angustiosa Soledad. El llanto acude á los ojos al meditar delante de tan noble Imagen dolorosa. Bin puede decirse que ocupa el primer lugar entre las de su clase que se veneran en Málaga (…).

Una historia a la que será necesario volver.

2
Soledad de San Pablo, fotografiada por Ricardo de Orueta [Foto: Archivo CSIC]

(1) Archivo Díaz de Escovar. Caja 58 (2.19.4)
(2) SÁNCHEZ LÓPEZ, J.A., “El alma de la madera. Cuatro siglos de iconografía y escultura procesional en Málaga”. Málaga, 1996, p.306
(3) LLORDÉN, A. y SOUVIRON, S., “Historia documental de las cofradías y hermandades de pasión de la ciudad de Málaga”. Málaga, 1969, p.608.
(4) Archivo Díaz de Escovar. Las procesiones de Semana Santa 1851-1865. Caja 1 (1.17)
(5) CAMINO ROMERO, A., “Las dos primeras décadas (1934-1953)”, en JIMÉNEZ GUERRERO,J., et.al., “Estudio histórico artístico de la Real, Muy Ilustre y Venerable Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús Cautivo, María Santísima de la Trinidad Coronada y del Glorioso Apostol Santiago”. Tomo II. Málaga, 2005, pp.165-166
(6) Archivo Díaz de Escovar. Las procesiones de Semana Santa 1851-1865. Caja 1 (1.17)
(7) El Avisador Malagueño,Málaga, 24 de mayo de 1891.
(8) Archivo Díaz de Escovar. Caja 58 (2.8)
(9)Cit.ROMERO BENÍTEZ, J., “Fernando Ortiz. Un escultor malagueño del siglo XVIII”. Osuna,2017, pp.163 y 164 (Legado Temboury, ficha Soledad de San Pablo).
(10) El Avisador Malagueño,Málaga, 27 de marzo de 1896.
(11) ORUETA Y DUARTE, R., “La vida y la obra de Pedro de Mena y Medrano”. Madrid,1914, p.227.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *