Los carteles de Casares y Soria

La junta de gobierno de la Agrupación acordó el 5 de junio de 1946 la celebración de una serie de actos conmemorativos del 25 aniversario del ente agrupacional, siendo aprobados definitivamente el 21 de julio por la asamblea. Miguel Serrano de las Heras, hermano mayor de la congregación de Mena, fue nombrado responsable de su organización, contando con un presupuesto escaso para ello. Trató de dotar a la celebración de un carácter religioso, sin olvidar su aspecto propagandístico y cultural (1)Se encargó la realización del cartel al destacado pintor, cartelista y restaurador Eduardo Casares Goñi. Para Agustín Clavijo se trató de un cartel de gran eficiencia y poder de impacto, donde lo más destacado era la armonía cromática conseguida a base de cuatro tintas, entre las que sobresalía el suave violeta del fondo y el verde intenso de las campanas (2).

plata

La designación para la realización del cartel del 25 aniversario de la Agrupación compensó la decepción por la derrota, ese mismo verano de 1946, en el polémico concurso celebrado para la elección del cartel oficial de la Semana Santa de Málaga de 1947. Eduardo Casares presentó dos carteles, Imaginaría y Virgencita, realizados junto con el joven artista malagueño José Soria Martínez. El primero de ellos obtuvo el tercer premio, siendo el ganador del concurso Pablo Coronado, quien había sido autor del cartel de 1927. En determinada publicación se consideró que la decisión de la Agrupación había sido totalmente arbitraria, sin respetar lo que recogían las bases del concurso: Como es la segunda vez que la Agrupación de Cofradías al anunciar unos concursos termina haciendo aquello que mejor le parece, solo nos resta aconsejarle un poco más de formalidad (3).

virgencita
«Virgencita»

El 7 de septiembre de 1946, dentro de los actos del aniversario agrupacional, se inauguró una exposición de carteles de la Semana Santa de Málaga en la Sociedad Económica de Amigos del País en la plaza de la Constitución. Entre los carteles expuestos, los del referido concurso; además, antiguos documentos aportados por las cofradías. 

Eduardo Casares Goñi (1902-1980) fue alumno en la Escuela de Artes Aplicadas y Oficios Artísticos de Málaga, donde se le concedió el premio extraordinario fin de carrera. Sus primeros trabajos en la pintura de caballete y arte publicitario los realizó bajo la dirección de Enrique Jaraba (4).  Junto con otros compañeros, como Luis Bono, Luis Ramos Rosa, Juan Eugenio Mingorance o José Roquero, formó parte de la Asociación Libre de Artistas en los primeros años de la década de los treinta del pasado siglo (5). Movimiento que luchó por conseguir una renovación estética que creían necesaria ya que consideraban que la creatividad malagueña se encontraba estancada. Generación de artistas que coparía nuestro escenario cartelista en la década de los cuarenta y cincuenta, contando con cierta repercusión en los círculos artísticos nacionales. 

A finales del año 1947, quedaría en segundo lugar el cartel que presentó para anunciar las fiestas deportivas de invierno a celebrar entre el 15 de enero y el 15 de febrero de 1948; concurso en el que resultó ganador Luis Ramos Rosa y del que se hizo eco la revista madrileña Arte Comercial: En el concurso celebrado para premiar los carteles de las fiestas deportivas de invierno que se han de celebrar en Málaga, ha obtenido el primer premio el artista malagueño Luis Ramos Rosa. El segundo fue concedido al cartel presentado por Eduardo Casares Goñi. Ramos Rosa consiguió también hace poco otro primer premio en el concurso de carteles para anunciar la Semana Santa de Cuenca (6).

A pesar de aquella derrota en el concurso de la Agrupación del “casamiento artístico” Casares – Soria, como lo llamó Clavijo, esta asociación les acarreó la obtención de numerosos premios en la especialidad de cartel. A diferencia de Casares, José Soria Martínez (1920-1978) era un artista bohemio e introvertido. Dotado con unas sobresalientes cualidades para el arte, ha sido calificado como uno de los mejores cartelistas de la Málaga del siglo XX. Fue primera medalla provincial de la Obra Sindical Educación y Descanso de Málaga (7).

Tras el escándalo en el concurso celebrado en 1946, la comisión de propaganda de la Agrupación consideró que para la elección del cartel de 1948 no se convocaría concurso alguno. Para el cartel de 1949 se volvió a convocar, siendo en esta ocasión todo un éxito. La prensa lo elogió y lo calificó como el más brillante de los que había celebrado la Agrupación. El cartel presentado por Casares y Soria volvió a quedar en tercer lugar, tras el presentado por José Roquero Tovar y el que aportó Tomás Ruiz Vela. Passio, como titularon su obra, sería el cartel oficial de la Semana Santa de Málaga del año 1951, tal y como se preveía en las bases del concurso.

CARTEL 1951

Conocida fotografía del rostro del Santísimo Cristo de la Expiración llevada a cartel con la torre de la Catedral al fondo. Cartel que causó gran impacto con un alto contenido religioso. Religiosidad que fue determinante para que se emplease un año antes de lo previsto, concretamente, para anunciar la Gran Misión de Málaga del año 1950 (8).

gran misión
Los éxitos continuaron. Eduardo Casares, esta vez en solitario, pintaría el cartel de la feria de Málaga para el año 1952, tomando el relevo de Ramos Rosa; así como el de las fiestas de invierno de 1954. Junto con Soria, el cartel de la feria de Málaga del año 1954.

1952 a 1954

Para la Semana Santa de 1952 y 1953, se optó por las composiciones fotográficas reproducidas en huecograbado. Volvió el clásico concurso para la elección del cartel de 1954, pero esta vez no sería a nivel nacional, admitiéndose únicamente a artistas malagueños. Casares y Soria presentaron dos obras, Loor y Con la venia. Con la primera de ellas, obtuvieron el primer y único premio; la segunda obtuvo mención honorífica, como Cuarto Dolor, presentada por Luis Ramos Rosa.

1954

En Loor alteraron el tradicional orden de los apellidos en la firma, figurando en primer lugar Soria, lo que invita a pensar en la mayor participación de este en su concepción.  Para Clavijo, Loor es un interesante cartel ambientado con un tema semanasantero de buena factura artística. En Con la venia era de gran originalidad el texto literario enmarcado en un elegante frontal de palio, junto al escudo de la Agrupación de Cofradías (9).El que fue cartel del año 1956 presentaba ligeras modificaciones con el que presentaron inicialmente en el concurso.

1956

En el verano de 1956 se celebró un nuevo concurso para la elección del cartel del año siguiente. Nuestros protagonistas presentaron Semana Mayor, el cual no obtendría mención alguna, obteniendo el primer premio el presentado por Luis Bono.

Concluyó aquí su premiada labor como cartelistas. Fuera de ella, Eduardo Casares realizó notables trabajos de restauración, sobresaliendo los realizados en 1970 en los marco-retablos pictóricos de la capilla de la Virgen del Pilar de la Catedral. De la obra pictórica de José Soria pudieron disfrutar muchos malagueños con solo mirar al techo de la desaparecida librería Denis en la calle Santa Lucía, admirando su decoración con motivos costumbristas.

Ambos morirían sin ninguna repercusión en prensa, ni en los ambientes artísticos malagueños. 

 

 

 

(1) DE MATEO AVILÉS, E, “La Agrupación de Cofradías: sus presidentes y su primera gran efeméride”, Málaga, CEDMA, 2013, p. 124.
(2)CLAVIJO, A. y RAMÍREZ, J.A., “El cartel de la Semana Santa”, Málaga, Caja de Ahorros de Ronda, 1981, p. 111.
(3) Ibídem, p.112 (Diario Ideal, 17 de septiembre de 1946).
(4) Autor del cartel de la Semana Santa de Málaga los años 1923 (empleado también en 1924) y 1926.
(5) Movimiento al que ya me referí en la entrada «El cartel y Luis Bono”.
(6)Arte Comercial, 12, 1947. Publicación puesta en marcha por el ilustrador-publicitario Emeterio Melendreras en 1946 (fue uno de los fundadores en 1965 de la Asociación Española de Anunciantes), concebida como una revista técnica de publicidad.
(7) Los certámenes convocados por la Obra Sindical fueron impulsores de la vertiente creativa de jóvenes artistas y precursor de figuras que ya comenzaban a consolidarse. Dotados de prestigio y confianza, quizá por ser una institución poco politizada. Entre quienes obtuvieron a lo largo de su carrera este galardón, se encuentran artistas de la talla de Félix Revello de Toro o Celia Berrocal.
(8) Vid. La entrada ”Los magnos acontecimientos de 1950”.
(9) CLAVIJO, A. y RAMÍREZ, J.A., Op. cit, pp.119 y 120.

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