INSPIRACIÓN COFRADE

Uno de los fundadores de la Cofradía de las Penas, Antonio José Rojo Carrasco, manifestó al profesor Agustín Clavijo que la idea de creación en el año 1934 de una nueva cofradía de pasión en Málaga giró en torno a dar culto interno y de procesión a una imagen del Crucificado que fuera fiel copia del célebre Santo Cristo de la Agonía de Limpias; y que había recibido culto a través de una escultura de Olot en la iglesia parroquial de los Santos Mártires. Cumplía así, el que fuera presidente de la junta fundadora, la promesa hecha a su madre, gran devota de la popular imagen a la que acompañaba desde muy pequeño a la iglesia para postrarse a sus pies. (1) 

La devoción al Santo Cristo de la Agonía de la localidad cántabra de Limpias tuvo un auge como consecuencia de diversos sucesos acaecidos desde el 30 de marzo de 1919. Ese día, en el transcurso de una misión organizada por los padres capuchinos, varias niñas y adultos afirmaron que el Cristo había movido los ojos, la boca y el pecho como los agonizantes, sudando como éstos. En la mañana de ese día, la iglesia estaba repleta de fieles. Terminaban unas misiones dadas por dos PP. Capuchinos, el P. Anselmo de Jalón y el Padre Agatángelo de San Miguel, virtuosos hijos del Seráfico Padre San Francisco, y todo el pueblo recibió la comunión. Después de aquel alto y emocionante momento de la fiesta sagrada, el silencio más profundo flotaba en el ambiente de la casa divina. Todos de rodillas, callados, rezando fervorosamente. Se alzó de pronto un clamor popular, sordo, apagado; voces roncas de hombre, agudas de mujeres y niñas, contenidas por la emoción y por respeto al lugar santo, vibraron al unísono. La palabra ¡milagro! resonó en el templo. La imagen del Cristo de la Agonía dejaba de serlo para volver a la vida. Cristo movía los ojos, y la palabra ¡milagro! seguía repitiéndose. Un estremecimiento jamás hasta entonces sentido, cruzó vertiginosamente por nuestro cuerpo… Los agraciados seguían viendo cómo Cristo movía sus divinos ojos … (2)

Este suceso milagroso se repitió en varias ocasiones, lo que generó una riada de peregrinaciones hacia Limpias de personas procedentes de diversos lugares de España y el extranjero. Desde entonces mucha gente permanecía días enteros contemplando la imagen con la esperanza de que el milagro se repitiera, lo que en algunos casos generó problemas sanitarios que llevaron a la construcción de una Casa de Socorro adosada a la iglesia.  El propio monarca Alfonso XIII visitó el lugar el 31 de julio de 1919, después de que lo hicieran aristócratas como el príncipe Pío de Saboya.

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Iglesia de San Pedro Apóstol (Limpias) [Foto: pruebaiglesias.wordpress.com]

En el año 1921 el número de peregrinos había crecido de tal forma que superaba al número de visitantes del Santuario de Ntra. Sra. de Lourdes. Dignatarios de la Iglesia en España, incluyendo obispos y cardenales, visitaron el Santuario del Santísimo Cristo de la Agonía. Arzobispos también llegaban desde México, Perú, Manila, Cuba y otras naciones. Son muchos los archivos que se encuentran en la sacristía de la iglesia de Limpias que contienen alrededor de ocho mil testimonios de personas que atestiguan las manifestaciones; entre estos testigos se encontraban miembros de órdenes religiosas, sacerdotes, médicos, abogados, profesores, catedráticos, oficiales, mercaderes, ganaderos, etc. Limpias obtuvo incluso gran devoción en países como Hungría, después de que en enero de 1923 la familia real húngara, exiliada en la localidad vasca de Lekeito, visitara el santuario y exportase la imagen del Cristo.

La mayor parte de las fuentes coinciden en indicar la procedencia gaditana de la imagen que se venera en Limpias. Don Diego de la Piedra Secadura, caballero profeso de la Orden de Santiago, apoderado del conde de San Isidro que residía en Cádiz, fue quien pudo encargar la imagen, bien personalmente o como representante del conde. Don Diego de la Piedra falleció en Cádiz el 16 de enero de 1779, y en testamento otorgado el 30 diciembre de 1778, clásusula número 30, refiriéndose a la iglesia de  San Pedro de Limpias, su localidad natal, se dice literalmente: La mandé enlosar toda, costeé el retablo mayor y su dorado, colocando en él tres imágenes de Nuestro Redentor Jesucristo Agonizando en la Santa Cruz, de su Madre Santísima y del Evangelista San Juan (3).

Han sido diversas las atribuciones de la autoría de la imagen, como a Ruiz Gijón o Pedro Roldán; sin embargo, parece más acertada la atribución a Juan Gandulfo (1743-1790). A este escultor gaditano, descendiente de genoveses, se le atribuye la autoría del Monte Calvario del grupo de las Siete Palabras de la Santa Cueva de Cádiz. En base a tal atribución se ha afirmado que don Diego pudo encargar una copia de ese Cristo para su localidad natal, alentado por la intensa emotividad del culto celebrado en la Santa Cueva en torno a la imagen del Crucificado (4); ello dejaría sin fundamento la leyenda, en sus diversas versiones, que en torno a la imagen existe en la localidad gaditana (5).

Las noticias sobre los hechos milagrosos del Santo Cristo de la Agonía en las primeras décadas del siglo pasado llegaron a Málaga, rindiéndose culto a una imagen copia del Cristo de la localidad cántabra. En una fotografía del Archivo Municipal de Málaga se puede ver la imagen en un retablo de pared con numerosos exvotos, lo que denota el arraigo devocional con el que contaba. Entre sus devotas, la madre de Antonio Rojo.

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Cristo de Limpias de la iglesia de los Santos Mártires, anterior a mayo de 1931 [Foto: Archivo Municipal de Málaga]

En los sucesos del mes de mayo de 1931, esta imagen fue destruida. Relataba el periodista Escolar García: El popular Cristo de Limpias fue quitado de la cruz donde estaba clavado, cometiendo con dicha imagen inícuos atropellos, tirándola varias veces contra el suelo, hasta que lograron romperla(…)

En 1934 la primera gestión de la incipiente Cofradía de las Penas fue encargar a los Talleres de Olot una imagen del Stmo. Cristo de la Agonía, la cual fue donada por Dª Mercedes Camacho, gran benefactora de la cofradía durante los primeros años. La imagen fue bendecida en 1935 en la iglesia del convento de las Catalinas, ya que la que iba a ser su sede, la iglesia de San José, permaneció cerrada desde los sucesos de 1931 hasta noviembre de 1935. La primera imagen titular poseía rasgos comunes con el Cristo de la Agonía que se veneraba en los Santos Mártires. Fue destruida en 1936, no teniendo la cofradía hasta 1972, y tras varios intentos fallidos, su imagen titular actual obra del genial Francisco Buiza; Crucificado alejado ya de la estética del Cristo de Limpias, pero imponente.

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Stmo. Cristo de la Agonía, Cofradía de las Penas (c.1938) [Foto: Arguval]

A partir del año 1938 se decidió acometer un proceso de restauración de la iglesia de los Santos Mártires; nuevas obras de reparación y  la decoración de la iglesia se ejecutaron a partir de 1942. El 10 de febrero de 1945 se acomete la última etapa de las obras, quedando inaugurada la iglesia el 2 de diciembre del mismo año. Entre las personas que colaboraron en aquella restauración se encontraba un joven artista malagueño, Pedro Pérez Hidalgo, quien ejecutó en la nave del evangelio un retablo de pared para que fuese colocada allí nuevamente la  imagen del Stmo. Cristo de la Agonía.

Se mantuvo así el culto al Cristo de Limpias en la ciudad de Málaga. Con el paso de los años volvieron los exvotos al retablo de pared de la iglesia, muestra de la devoción que le han profesado los fieles y que motivó, en los difíciles años treinta del pasado siglo, la fundación de la Cofradía de las Penas.

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Santísimo Cristo de la Agonía, iglesia de los Santos Mártires (1943) [Foto: Archivo Municipal de Málaga]

 

 

 

(1) CLAVIJO GARCÍA, A., Semana Santa en Málaga. La Semana Santa malagueña en su iconografía desaparecida (Tomo I) . Ed. Arguval, 1987. p.133.
(2) AMADOR CARRANDI, F., El Cristo de Limpias. Relatos de sus prodigios.Investigación acerca de su historia, origen y su escultor. Bilbao, 1920.p.10
(3) POLO SÁNCHEZ, J., Arte barroco en Cantabria: retablos e imaginería (1660-1790). Ed. Universidad de Cantabria,1991. pp. 194-197.
(4) Revista “La Pieza del mes”. Aula de Patrimonio Cultural de la Universidad de Cantabria.Mayo de 2013.
(5) Se cuenta que un maremoto amenazó la ciudad de Cádiz en 1775 y el pueblo sacó en procesión a las imágenes más veneradas en la ciudad; las aguas se detuvieron y comenzaron a retroceder solo ante la Santa imagen del Cristo de la Agonía, que se cree era venerada en la iglesia de los padres franciscanos. Al ser derrumbada esta iglesia por unas inundaciones, la imagen pasó al oratorio de Don Diego de la Piedra. Otra versión apunta que la imagen ya se encontraba en aquel tiempo en el oratorio y que, al tener fama de milagrosa, fue sacada en rogativa hasta el lugar donde las aguas estaban a punto de desbordarse. Sin embargo, existe una última versión que sitúa el maremoto veinte años antes, indicando que la parte baja de la ciudad quedó completamente destruida pero no así la iglesia de San Francisco ya que se encontraba sobre un promontorio defendido por gruesas murallas de contención. Debido a que el mar seguía anegando la parte baja de la ciudad gaditana, el Cabildo catedralicio acordó con los franciscanos sacar de San Francisco al Cristo de la Agonía en procesión. Al tener contacto el Cristo con el mar, éste inmediatamente retrocedió y se calmó; pero la lluvia torrencial impedía que volviera a su templo, quedando recluida en el oratorio de la casa de Don Diego de la Piedra donde permaneció largo tiempo sin ser trasladada a su iglesia, donde jamás volvió. Existen muchas y variadas versiones, como suele suceder en estos casos, y todas ellas son confusas. El asunto real es que el Cristo de la Agonía llegó a Limpias a finales del siglo XVIII,  fecha coincidente con el fallecimiento de Don Diego. 

[Foto de portada: Santo Cristo de la Agonía de Limpias (Foto: Mundo Gráfico 04/04/1928)]

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