Hermandad de la Esclavitud de Ntra. Sra. de la Soledad de la Santa Vera Cruz

El origen de esta hermandad data del año 1647, constituyéndose en el convento franciscano de San Luis el Real (aproximadamente donde hoy se encuentra la sala María Cristina, en el entorno de la plaza de San Francisco), como filial de la Cofradía de la Vera Cruz. En su  escritura fundacional se señala lo siguiente: “En 1 de mayo de 1647, en el convento…y dijeron que para servir a Dios Nuestro Señor y para mayor aumento del culto divino, su voluntad es fundar una Hermandad con títulos de esclavos de Nuestra Señora de la Soledad de la Santa Vera Cruz, que es la imagen que la dicha Cofradía saca en las procesiones que hace todos los años los días Jueves Santos en la tarde de cada año con número señalado de 116 hermanos, los 100 de luz, 6 para que lleven palio y 4 para que lleven a la Virgen, dos el guión y otros dos para los incensarios, si pareciere conveniente el sacarlos (…)”

La imagen titular se atribuye al taller de Pedro de Mena (siglo XVII). Tradicionalmente, se ha atribuido al propio artista granadino, vinculándose incluso a esta autoría una leyenda que versa sobre lo que sirvió de inspiración en el momento de su realización; inspiración que provino de la actitud de súplica de una de sus hijas cuando quería consagrar su vida a Dios en el convento del Císter. Se rendía culto a esta imagen en la capilla que tenía la Cofradía de la Vera Cruz en el primer claustro del convento, fundada por Diego Romero, uno de los conquistadores de Álora y que participó en el Repartimiento de Málaga.

Durante el siglo XVIII la hermandad continuó bastante activa, quedando constancia del deseo de dejar la mencionada capilla para estar en una situada en el pórtico de la iglesia, oponiéndose a esta pretensión la comunidad franciscana “por razones que la Comunidad tiene fundada en conciencia y en justicia”. Más adelante, en 1725, culminaron un segundo intento, trasladándose a la capilla de San Diego, situada en la iglesia, sin el consentimiento de la cofradía matriz, ni del resto de filiales, lo que desembocó en un pleito con la Cofradía de la Vera Cruz.  La comunidad franciscana tuvo que mediar y aceptó el traslado de capilla, plasmándose en escritura de 22 de febrero de 1728. En ella se reflejaron una serie de condiciones impuestas por la Vera Cruz, como la siguiente: “Con condición que en la capilla, donde se colocare la dicha imagen de Nuestra Señora, se ha de poner una lápida con letras que digan ser la sagrada imagen de la Cofradía de la Vera Cruz”.

En una escritura de cesión de dos imágenes al convento del Císter por el patrono de la hermandad, fechada en 1733, se indica que el día de salida procesional era los miércoles santos en la tarde.

En el siglo XIX se vio afectada por la exclaustración, teniendo que trasladarse a una nueva sede. Ello no implicó, como sucedió en otros casos, la desaparición; incluso, en marzo de 1839, se aprobaron unas nuevas constituciones, encontrando un nuevo templo para continuar rindiendo culto a esta bella imagen. Su destino fue la desaparecida iglesia de las monjas agustinas, ubicada en lo que hoy es el Pasaje de Chinitas. En 1836 habían sido desalojados el edificio conventual y la iglesia de las agustinas, siendo esta última alquilada a un carpintero para usarla como taller (la sacristía lo había sido para una taberna); sin embargo, no pagó las cuotas y quedó libre el inmueble. En 1839 los hermanos de Esclavitud hicieron diversas gestiones para establecerse en aquella antigua iglesia y, tras trabajar durante veintisiete días en su adecuación, lograron trasladar hasta ella su imagen titular en procesión. El 4 de mayo de 1839 se restauró el culto en la antigua iglesia de las agustinas y, al año siguiente, su hermano mayor escribió al arcipreste del Sagrario de la S.I.C.B. “para que se le consediera lisencia afin de que el miércoles Santo próximo, salga en prosecion la Soberana Ymagen, y la de N. P. Jesús Nazareno(…)”. Esta hermandad de N.P. Nazareno, junto con la que procesionó Esclavitud, era la del Nazareno de San Juan.

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Lugar donde se encontraba la segunda sede de la Hermandad de Esclavitud (De la antigua iglesia solo se conserva la portada en piedra) [Foto: solaga.es]

En la plaza permaneció once años, hasta que los hermanos tuvieron conocimiento de la intención de demoler el edificio. La Hermandad de Esclavitud tenía que cambiar nuevamente de sede, llegando a la iglesia parroquial de Santa Cruz y San Felipe Neri. A pesar de estos cambios, seguía siendo una hermandad activa, contando en el mes de octubre de 1851 con un nuevo proyecto de Estatutos. El título de la hermandad era en aquel momento Hermandad de Nuestra Señora de la Esclavitud Dolorosa y Ánimas, ya que la imagen se había ubicado en el altar de las Ánimas.

Pero su peregrinar por las iglesias de Málaga no acabó aquí. En el año 1853 consta como nueva sede la iglesia de la Concepción, en la calle Nueva, donde se encontraban por aquel entonces las Cofradías de Vera Cruz y la de Ánimas de Ciegos (aún no se había producido la primera fusión). Desde la Concepción hizo su salida procesional el Domingo de Ramos de aquel año.  “Dos bandas de música y la del regimiento de León que iba con la escolta que cerraba la procesión, y a más una capilla vocal e instrumental, alternaban en las diferentes piezas y marchas que tocaban, de modo que ni un momento se dejaban de oír los acordes de la música…El acompañamiento era numeroso y lucido…regresó a la iglesia de la Concepción después de las nueve de la noche. Las calles del tránsito estaban verdaderamente obstruidas por la multitud, y hubo momentos en que era imposible abrirse paso para entrar en la calle de Granada, de Sta. María y otras” (El Avisador Malagueño, 22/03/1853).  Aquella Semana Santa de 1853 solo procesionaron en Málaga la Esclavitud y la Soledad de Santo Domingo, que lo hizo el Viernes Santo.

La estancia en esta sede fue efímera, ya que en 1854 consta que se encontraba en la parroquia de los Santos Mártires donde permaneció catorce años. Así, en 1868 aparece, sorprendentemente, ubicada en el Santuario de Nuestra Señora de la Victoria, desde donde no consta que realizara salidas procesionales, aunque sí la permanencia del culto interno. Era su quinta sede desde la exclaustración, su quinta sede en apenas treinta años.

Por fin concluiría el peregrinar de esta hermandad, Esclavitud Dolorosa llegó a la iglesia del Santo Cristo de la Salud, por aquel entonces de San Telmo, y posiblemente gracias a ello conservamos hoy día esta imagen. Su hermano mayor, Manuel Gómez Sánchez, solicitó en 1877 el traslado desde el Santuario, el cual se llevó a cabo un domingo 25 de febrero. Salió a las cinco y media de la tarde; pasó por Victoria, plaza de Riego, Torrijos y Compañía. El día anterior al traslado se anunciaba en la prensa que la junta de gobierno de la hermandad “hace presente a las personas que no hayan recibido esquela, se consideren invitadas desde luego a este acto, para el cual se suplica el trage negro” (El Avisador Malagueño, 24/02/1877). 

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[Foto: La Saeta]

En los últimos años del siglo XIX, la hermandad comenzó a languidecer produciéndose probablemente su extinción, si bien en 1893 seguía teniendo alguna actividad centrada en los nichos que poseía en el cementerio de San Miguel.

A principios del siglo XX se encargó del cuidado de la imagen y el decoro de su capilla una camarera nombrada a instancias del capellán de la iglesia. En aquellos años fue fotografiada por Ricardo de Orueta. Advertir que en la descripción que se hace de esta fotografía en el archivo del CSIC se ubica en los Santos Mártires, lo cual es erróneo ya que la capilla en la que se encuentra es en la que ha estado desde que llegó a la iglesia del Santo Cristo. Capilla en la que se mantiene el retablo barroco que se dedicó en 1675 a la advocación primigenia de la misma,  San Francisco Javier. En  la fotografía se observa igualmente la peana con el emblema de la hermandad.

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Esclavitud Dolorosa, fotografiada por Ricardo Orueta (principios s.XX) [Foto: Archivo CSIC]

En los sucesos del mes de mayo de 1931, la iglesia del Santo Cristo no fue asaltada por lo que la imagen no sufrió daño alguno. En abril de 1932, un grupo de devotos de Nuestra Señora de la Esclavitud Dolorosa quiso restaurar la antigua hermandad, constituyéndose como agrupación de devotos; pero la inhibición del capellán del Santo Cristo, ante la alegación de prioridad de derechos hecha por los miembros de la antigua hermandad, determinó su extinción. Pasados dos años se volvió a intentar, pero tampoco fructificó dadas las circunstancias de aquellos tiempos tan difíciles.

En julio de 1936 la imagen sí sufrió algunos daños, aunque leves, siendo restaurada por Francisco Palma Burgos.

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En la iglesia del Santo Cristo [Foto: @nosoloalameda]

Desde la década de los ochenta del siglo pasado se suceden los intentos infructuosos de reorganizar la hermandad, como en 1983, 1984, 1988 o 1992. En este último intento mencionado, se consiguió procesionar a Nuestra Señora de la Esclavitud Dolorosa el Viernes de Dolores de 1993, en un Santo Vía Crucis por las calles de la feligresía, llegando a hacer estación en el Sagrado Corazón.

ESCLAVITUD DOLOROSA 1993
Esclavitud Dolorosa en 1993 [Foto: La Saeta]

El último intento se produce en 2003, dando como fruto la “Antigua Hermandad de Nuestra Señora de la Esclavitud Dolorosa”. El 12 de noviembre de 2011 la imagen fue trasladada, debido a obras de rehabilitación de su sede, al convento de la Aurora y Divina Providencia (Catalinas); en mayo de 2012, se trasladó a los Mártires. En la actualidad se puede admirar en la magna exposición “El legado de nuestra fe”.

“Se vencen tres siglos de su fundación, y esta Hermandad, ejemplo de devoción, de piedad, está sumida en el casi total desconocimiento. Abogamos por la reconstrucción de las antiguas Hermandades de Pasión. Hacemos causa común con los que quieren que se conozcan y se sientan los auténticos valores de la Semana Santa malagueña, con la potencia indestructible de cinco siglos y renazcan Hermandades que puedan hacer frente al tiempo con seguridad de vencerlo” (Rev. La Saeta, 1947).

Sirvan estas líneas para recordar la historia de una imagen que constituye un legado de nuestra fe.

En el Legado de Nuestra Fe
En “El legado de nuestra fe” [Foto:@nosoloalameda]

Fuentes: Archivo CSIC, Ministerio de Economía y Competitividad/ El Avisador Malagueño (varios años)/Revista La Saeta (años 1947, 1993 y 1998)//FERNÁNDEZ BASURTE, F., La procesión de Semana Santa en la Málaga del s. XVII. Universidad de Málaga, 1998 /LLORDÉN,A. y SOUVIRÓN, S. Historia documental de las Cofradías y Hermandades de Pasión de la ciudad de Málaga. Ed. Ayuntamiento de Málaga – Delegación de Cultura, Libros Malagueños V, 1969 / RODRÍGUEZ MARÍN, F.J., Málaga Conventual. Estudio Histórico, Artístico y Urbanístico de los Conventos Malagueños. Ed. Arguval, 2000.

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