ETERNA

Al pasar por el Puente de los Alemanes, en dirección a la iglesia de Santo Domingo, nos encontramos con Ella en su capilla. Es inevitable pensar en lo que sucedió allí, más aún cuando alzamos la mirada y vemos los mosaicos de los titulares de la Archicofradía de la Esperanza, fijándonos en el Moreno. A pesar de que los sucesos de 1931 se encuentran relatados, constando incluso determinadas actas notariales de lo que se perdió, existen dudas, siendo imposible tener una certeza absoluta sobre todo lo que pasó; dudas que, en el caso de la iglesia de Santo Domingo, adquieren una especial relevancia en comparación con los demás templos asaltados de la ciudad. Todos conocemos la versión que aboga por la salvación del Cristo de Mena, argumentándose incluso cómo se salvó y en qué momento de aquella trágica madrugada pudo suceder. Sin embargo, hay un hecho incontestable: la imagen del genial artista, por desgracia, no ha aparecido, y han pasado ya casi 83 años.

capilla Dolores del Puente
Antigua capilla de Ntra. Sra. Dolores del Puente  [Foto: Revista La Saeta]

Menos repercusión han tenido las dudas sobre la suerte que corrió la imagen de Ntra. Sra. Dolores del Puente, y ello a pesar de que las mismas provienen del testimonio popular, de la gente del barrio; dudas acrecentadas cuando en el año 1937 fue puesta al culto una Dolorosa en la misma capilla.

Los vecinos afirmaban que se trataba de la misma imagen, la misma que provenía de la capilla que se encontraba por la plaza de Arriola, en la zona de calle Marqués, en las estribaciones del puente de Santo Domingo, y que se veneró junto al Cristo del Perdón; la  misma que salía en el Rosario nocturno que llamaron de los Tiñosos, para curar esa terrible enfermedad; la que pasó en 1927 a Santo Domingo, volviendo a una capilla junto al puente aunque al otro lado, ya que su capilla originaria había sido demolida por la necesidad de abrir una calle entre el Pasillo de Santa Isabel y la plaza de Arriola.

Esa nueva capilla había sido construida por la Archicofradía del Nazareno del Paso y María Stma. de la Esperanza, porque se le había concedido el depósito de la imagen con la condición, impuesta por el vicario general de la diócesis, de que volviese a tener culto en una capilla exterior en el muro del templo. La fecha del traslado, desde el interior de la iglesia de Santo Domingo a la nueva capilla, se determinó en la primera reunión celebrada por la denominada Comisión de Sostenimiento y Culto de la Santísima Virgen de los Dolores, constituida por miembros de la Archicofradía; se decidió que se se llevara a cabo el 22 de marzo de 1929, Viernes de Dolores.

La comisión organizaba los cultos, como el que se debía celebrar el 15 de septiembre:”… festividad de los Dolores Gloriosos de la Santísima Virgen, se celebre un Septenario con el explendor que limosnas y donativos recaudados permitan, en honor de Ntra. Sra. de los Dolores, trasladándose par(a) este fin la susodicha Sagrada Imagen al interior de su Templo.” (1) Igualmente, se responsabilizaba de la administración de las limosnas y del arreglo de la capilla.

La persona que se encargaba del cuidado diario de la misma se llamaba Juan Sánchez Montañez (2), que junto a su esposa Juana Sánchez Trujillo, se encargaban de realizar diversos trabajos en la iglesia de Santo Domingo, desempeñando tareas de limpieza, carpintería, etc. Juan, vecino del barrio, era muy devoto de la Virgen, y se esmeraba en el cuidado de su capilla, arreglando las flores y velando porque todo estuviera en orden, como Ella se merecía.

Llegó aquella madrugada del mes de mayo de 1931. Según relata el periodista Escolar García, las turbas entraron por primera vez en Santo Domingo en torno a las tres y media de la madrugada, pero antes “penetraron en ella algunos entusiastas cofrades de la Hermandad del Cristo de la Buena Muerte y el Paso, los cuales procedieron, con una rapidez vertiginosa, a salvar aquellos objetos y enseres de más valor, poniéndolos a buen recaudo. Entre estos, lograron que la bellísima escultura de la Buena Muerte (…) y las de la Virgen de la Soledad y la Esperanza, y el Cristo del Paso colocarlas en los sótanos respectivos debajo de los altares de los que, a simple vista no podían ser advertidos por nadie”.(3) . Igualmente, la Virgen del Rosario fue sacada por una ventana de una casa contigua a la iglesia, envuelta en sábanas. Juan fue a por su Virgen, a por la Dolorosa del Puente; entró en la capilla y con la ayuda de algún vecino, la envolvió en mantas y la sacaron. Facilitó su labor el hecho de que fuese una capilla que se encontraba en el exterior.

Llegaron los asaltantes, accediendo al templo por la sacristía; solo quedaba en el edificio el párroco José Campaña. Este primer asalto se vio interrumpido por la presencia de los soldados del Regimiento de Málaga que acordonaron la iglesia. Posteriormente, la abandonaron y se produjo el segundo y definitivo ataque. Según el propio Escolar García, hasta la segunda vez que entraron en el templo “habían respetado una imagen de la Virgen de los Dolores, que existía en una ermita existente frente al puente de Santo Domingo, imagen que era muy venerada en todo el barrio”. Para el periodista, en torno a las diez de la mañana “destrozaran la verja de entrada y todos los objetos y enseres que existían en el interior de la capillita, arrojando esta imagen al fuego” (4).

santo domingo mayo 1931 2
Iglesia de Santo Domingo, 12 mayo de 1931

También relató que las imágenes de María Stma. de la Esperanza y de la Virgen de Belén fueron arrojadas al fuego, no siendo así en realidad, aunque ciertamente era lo previsible; por otro lado, quizá no es que la imagen se respetara en el primer asalto, sino que simplemente ya no estaba allí, encontrándose escondida o dirigiéndose a su destino, una casa en el barrio de Capuchinos (5).

Terminaron los sucesos, y pasaron unos años muy duros. Al terminar la Guerra Civil en Málaga en 1937, y como ya había pasado el peligro, la imagen de Ntra. Sra. de los Dolores volvía a su capilla, antes de la reconstrucción de la iglesia parroquial de Santo Domingo por Enrique Atencia en 1953. Nadie sabía de dónde provenía, ni dónde había estado aquella imagen. Pero eso era lo de menos, la devoción por Ella continuaría como si nada hubiera sucedido, como si nunca se hubiera interrumpido.

Dolores del Puente
Ntra. Sra. Dolores del Puente [Foto: Revista Nazareno de Málaga]

No importaba lo indicado en el acta notarial de 16 de junio de 1931, levantada a requerimiento del párroco de Santo Domingo, José Campaña Guerrero, que ratificaba la desaparición de la imagen; la Dolorosa estaba allí nuevamente. Podríamos observar una y otra vez la antigua fotografía aportada por María Alarcón de Blasco, de la imagen en su antigua capilla en las proximidades de la calle Marqués, y apreciar las múltiples similitudes: la forma de la boca, la posición de los ojos, las manos, etc. Incluso, alegar la atribución a Pedro Asensio de la Cerda, perteneciendo ambas a la escuela malagueña de mediados del siglo XVIII. Podríamos, igualmente, argumentar que la rapidez en la reposición al culto lleva a pensar que la imagen efectivamente se salvó, y quizá por Juan Sánchez Montañez.

Salvación que no podemos probar, ya que se trata de historias contadas por los vecinos del barrio, y que han pasado de padres a hijos. Sin embargo, hay algo que todos sí podemos constatar, más allá de actas notariales, fotografías y estudios histórico-artísticos, y es la devoción por Ntra. Sra. de los Dolores. “El barrio del Perchel entero desfila diariamente por esta Capilla que la Virgen de los Dolores tiene en la iglesia de Santo Domingo…los vecinos acuden con sus cuitas, mujeres arrodilladas en la calle dan una especial sensación de fervor y esperanza. Si no hay tiempo para más, el transeúnte apresurado traza el signo de la cruz sobre su pecho y musita un avemaría. ¡Cuanta devoción popular en torno a esta imagen de la Virgen de los Dolores que tantos Dolores humanos consuela!” (6).  Como hoy, permaneciendo inamovible desde hace casi tres siglos. ¿Hay mayor prueba que esta?

Eterna Dolores del Puente.

Dolores del Puente Mater Dei
Ntra. Sra. Dolores del Puente, Mater Dei [Foto: @nosoloalameda]

 

(1)Cit.CASTELLANOS GUERRERO, J. A., Ntra. Sra de los Dolores del Puente: Espacio urbano y devoción popular. Libros Cofrades La Saeta, 2004, p.46.
(2) Según testimonio de Miguel Sánchez Sánchez, nieto de Juan Sánchez Montañez y Juana Sánchez Trujillo.
(3)ESCOLAR GARCÍA, J., Los memorables sucesos desarrollados en Málaga los días 11 y 12 de mayo de 1931.Un reportaje histórico. Tip. del Conde, 1931, pp.23 y 24.
(4)Ibídem, p.25.
(5) Según testimonio de Miguel Sánchez Sánchez
(6)Cit. CASTELLANOS GUERRERO, J. A., op.cit., p.53 (Diario Sur 11 de enero de 1951).

 

[Foto de portada: @nosoloalameda]

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