TRAS UNA FOTOGRAFÍA (II)

Fotografía nº 1.

definitivo
[Foto: Legado Temboury]

Inicio un nuevo álbum con esta fotografía realizada por Vicente Zubillaga, perteneciente al Legado Temboury, y rodeada por una cierta confusión que intentaré aclarar en estas líneas.

Nos encontramos en el Santuario de Santa María de la Victoria, ante la que era capilla de Santa Ana (condes de Mollina), segunda capilla del lado de la Epístola después del crucero. En ella, un Crucificado al que asiste un ángel tras el momento de la lanzada para recoger la sangre y el agua que brotaron de su costado; a sus pies, la Dolorosa que tallara Pedro de Mena y que afortunadamente conservamos. Lo que estamos viendo gracias a Zubillaga fue descrito por Joaquín María Díaz de Escovar en 1898: Como en la de enfrente, por un arco que perfora el muro se comunica con la anterior, que es conocida por la de Santa Ana, venerándose en la actualidad un Cristo en la cruz, de poco valor como obra de arte; no así la preciosa efigie de la Dolorosa colocada á sus pies, en una urna sobre la mesa del altar, que sin duda alguna es la obra más sentida y acabada que salió de las manos del escultor Pedro de Mena; fueron poseedores de esta capilla por donación de la comunidad, desde el año 1524, don Diego de Casalla y su mujer doña María de la Hoz, de quien descienden sus actuales poseedores los condes de Mollina. Descripción que, prácticamente, se repite por Amador de los Ríos, a principios del siglo XX, al destacar la presencia de la Dolorosa bajo un Crucificado de escasa valía.

No hay que confundir este Crucificado con el Cristo de la Epidemia, el cual se encontraba en la capilla contigua, primera del lado de la Epístola (capilla del Dulce Nombre de Jesús) y era descrita así por Joaquín María Díaz de Escovar: está la designada por el Dulce Nombre de Jesús, en la que hoy se da culto á una pequeña imagen del Crucificado, colocada recientemente en este altar al ser trasladada desde la iglesia de San Lázaro por su hermandad, fundada en los aflictivos días de una de las más crueles y mortíferas epidemias que padeció Málaga á principios del siglo XVII. El traslado al Santuario se había producido en 1867 y desde 1884 estuvo situado en la misma capilla.

En un artículo publicado en la añorada revista Cáliz de Paz (nº 5. Cuaresma de 2009. pp 20 a 27) se especulaba con que el Crucificado que vemos en esta fotografía fuese el Cristo de la Epidemia. Se aludía a que era el único Crucificado que describió Amador de los Ríos y a un hipotético cambio de capilla. Sin embargo, como hemos visto, dicho autor se estaba refiriendo al mismo Crucificado de escasa valía que Díaz de Escovar,situado en la capilla de Santa Ana, y no al Cristo de la Epidemia. Capilla en la que permaneció el Crucificado de nuestra fotografía hasta que fue destruido en julio de 1936. Así, en el informe de pérdidas elaborado el 24 de octubre de 1938 por el presbítero Pablo González, se hace referencia a dos crucifijos que fueron quemados: uno de gran tamaño que había en la capilla de los Sres. condes de Mollina y otro de un metro que había en la Sacristía.

El hecho de que la imagen que vemos en la fotografía fuese destruida en 1936 impide que la misma fuese realizada en 1942, fecha que se incluye en el Legado. No hay que olvidar que Juan Temboury recopiló documentación y fotografías del patrimonio histórico artístico, agrupándolas en fichas en las que en el reverso introducía datos referidos a estas; datos como la fecha de adquisición de la fotografía y no necesariamente de la realización de la misma. Así, no es de extrañar que encontremos algunas fotografías con la anotación de un determinado año, siendo realizadas por fotógrafos fallecidos tiempo atrás.

¿Qué pasó entonces con el Cristo de la Epidemia? Como hemos visto, de dicha imagen nada se dice en el informe de pérdidas, solo informaciones verbales señalaron que también había sido destruido. El que les escribe tiene ciertas dudas de que fuese así y, simplemente, me remito a lo que escribiera el padre Lisardo Guede en 1987: El Santo Cristo estuvo en la iglesia de la Merced. Luego pasó a la Victoria y ahora no me saben decir dónde para. Solo quedó durante muchos años en la capilla del Dulce Nombre, que había ocupado siempre mientras estuvo en el Santuario, un cepo petitorio con la leyenda “Cristo de la Epidemia”.

Fotografía nº 2.

Sin nombre
[Foto: Archivo Hermandad del Prendimiento]

Capilla de la Hermandad del Prendimiento en la iglesia de Santo Domingo. En el mes de abril de 1925 ya se había constituido la primera junta de gobierno y, en el mes de julio de dicho año, Castillo Lastrucci ya había entregado las dos primeras esculturas, Nuestro Padre Jesús del Prendimiento y Judas. Tres meses después, la nueva directiva se propone como objetivo construir la capilla, la cual pudo ser terminada gracias a una suscripción popular. El grupo escultórico y la capilla fueron bendecidas el sábado 22 de enero de 1927, con la asistencia del alcalde de la ciudad, Enrique Cano, y del presidente de la Agrupación de Cofradías, Antonio Baena.

La pregunta recurrente al ver esta capilla del Prendimiento en la iglesia de Santo Domingo es ¿dónde se encontraba? Se encontraba en el lado del Evangelio. Si leemos al periodista Escolar García, al relatar los sucesos de mayo de 1931, indica que la capilla del Prendimiento era la tercera de ese lado desde el altar, tras la de Nuestro Padre Jesús de Cabrilla y el retablo de Jesús de la Columna. Sin embargo, la capilla del Prendimiento se encontraba entre las dos mencionadas, es decir, contigua a la de Jesús de Cabrilla (esta última es hoy la capilla del Santísimo Cristo del Perdón). Ello debido a que el retablo dorado de Jesús de la Columna no cambió de ubicación en ningún momento, por lo que el único espacio libre para una nueva capilla era el mencionado en la Guía de Málaga de 1924: En la nave izquierda se encuentran las Capillas e imágenes siguientes: Junto a la Sacristía, la del Señor Crucificado; encuéntrase después una puerta que daba paso al convento dominico, presentando las hojas de dicha puerta el escudo de la orden; sigue el altar con el retablo completamente dorado, del Señor de la Columna…

Fotografía nº 3.

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[Foto: El Pregón. Archivo Municipal de Málaga]

Avanzamos un par de años, concretamente al 29 de marzo de 1929, día en el que se realizó esta fotografía en la desaparecida iglesia de la Merced. Importante día en la historia de la Archicofradía de la Sangre, ya que fue bendecida la imagen de María Santísima de Consolación y Lágrimas por el obispo Manuel González.

Afortunadamente, quedan diversos testimonios gráficos de aquel día, pero he elegido para este álbum esta fotografía publicada en El Pregón, cuyo pie de foto señala: Las Camareras de la Virgen de Consolación y Lágrimas, rodeando la venerada efigie, después de haber sido bendecida por el Obispo de Málaga.