Petición al Cabildo

Iglesia de Santa María de la Victoria, Miércoles Santo de 1926, a las cuatro de la tarde es bendecido el grupo escultórico de la Cofradía del Sagrado Descendimiento y Santa Traslación de su Divino Cuerpo al Sepulcro. Nueva cofradía que se unía al concierto procesionista malagueño en plena edad dorada de la Semana Santa de Málaga y nueva cofradía que se había erigido, desde su constitución en agosto de 1925, en la iglesia de la Victoria. Tres nuevas cofradías se habían establecido allí en apenas dos años, situación que no era del todo cómoda para una que llevaba en el Santuario desde 1893, la Hermandad de Nuestro Padre Jesús del Santo Sepulcro y Nuestra Señora de la Soledad.

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Día de la bendición del grupo escultórico del Sagrado Descendimiento [Foto: La Unión Ilustrada]

Tanto era así que, nada más terminar la Semana Santa de 1926, se remite escrito por el nuevo hermano mayor Joaquín Masso Roura al deán y al Cabildo de la Santa Iglesia Catedral de Málaga. En el mismo se comunica que deseando continuar aumentando el esplendor y ornato del Culto Público y privado de las Sagradas Imágenes de sus titulares, en armonía con lo que reclaman de consumo la piedad y respeto con que el pueblo de Málaga las venera, la significación religiosa y oficial que ostentan estos cultos y la gloriosa tradición de nuestros padres; y convencidos prácticamente de la dificultad que para ello encuentran en la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, que aparte de estar situada muy lejos del centro de la ciudad, ofrece graves inconvenientes para los cultos y procesión de Semana Santa, por la coincidencia con otras Hermandades establecidas en la misma iglesia, hemos pensado que ningún templo más a propósito podría custodiar nuestras Santas Imágenes que el de la Santa Iglesia Catedral.(1) Evidentemente, la hermandad se comprometía a sufragar los gastos que originase este cambio.

La Hermandad del Santo Sepulcro ocupaba en el Santuario dos capillas. El Cristo se encontraba en la tercera capilla del lado del Evangelio, la cual comunicaba con el claustro del convento, teniendo enfrente la puerta que daba al atrio, puerta que no se encontraba en el mismo lugar que en la actualidad. (2)

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Tercera capilla del lado del Evangelio en la actualidad (Ntra. Madre y Señora de la Merced, Crucificado de la Victoria y San Juan Evangelista) [Foto: @nosoloalameda]

En 1898 la describía Joaquín Díaz de Escovar de la siguiente forma (3): Frente á la puerta que da al atrio, en el lugar que ocupa la que comunicaba con el claustro del convento y lindando con la de Nuestra Señora de la Mar, está la que poseyó el capitán Arias del Castillo para sí y sus sucesores, qué hoy lo son los marqueses de Valdecañas. Recientemente se ha transformado por haber estado abandonada y convertida en almacén, habiéndose colocado recientemente en ella un retablo gótico de gusto moderno, con una efigie yacente de Cristo en el sepulcro, á la que da bastante culto su nueva hermandad. El retablo de la capilla del Sepulcro al que se hace referencia es el que realizara Andrés Rodríguez Zapata en 1894.

La imagen de Nuestra Señora de la Soledad, donada por Álvarez Net, se encontraba en la capilla del crucero del lado de la Epístola. Como puede verse en la fotografía, sobre la mesa del altar estaba la Virgen de Belén obra de Jerónimo Gómez de Hermosilla, en el mismo lugar donde se encuentra en la actualidad.

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Nuestra Señora de la Soledad en la iglesia de la Victoria, antes de 1936 [Foto: Legado Temboury]

Hasta el año siguiente no contestó el Cabildo y no se negó, o eso parecía, ya que expuso sus condiciones, diecisiete para ser exactos, junto con siete advertencias preliminares.(4) Con la primera de las advertencias, los cofrades pudieron hacerse la idea de que no iba a ser tarea fácil: Una Hermandad instalada en la S.I. Catedral no puede quedar instalada y erigida de cualquier manera, sino que debe quedar instalada y erigida perfectamente, de suerte que entre las demás Hermandades se distinga y sobresalga por su religiosidad, disciplina y arte de buena ley; hasta el punto de que así como la S.I. Catedral es la primera entre las iglesias de Málaga, así también la Hermandad del Santo Sepulcro sea la primera  entre todas las Hermandades por su espíritu de piedad genuinamente cristiana, por su respeto a las disposiciones de la Autoridad Eclesiástica y por su gusto artístico en el altar, imágenes, tronos, procesión, etc.

No debían causar perturbación alguna en la Catedral, disponiéndose en la advertencia quinta: Por la misma razón es necesario que los preparativos para la procesión y la organización de la misma se hagan de forma que dentro del recinto de la S.I. Catedral ni se adviertan, y por otra parte no se hagan en medio de la calle, entre el bullir de la gente y en medio de irreverencias, más o menos inconscientes.

El propio Cabildo reconocía que las condiciones podían parecer rigurosas, mas no lo son y serán la raíz de grandes bienes y entre otros el sostén de la paz y firme y óptima armonía de la Hermandad con el Excmo. Cabildo. Este es el espíritu que informa las siguientes condiciones. Vivificadas por este espíritu y aceptadas y cumplidas en su letra, serían la base de un convenio, escrito y vivido, entre el Excmo. Cabildo y la Hermandad del Santo Sepulcro.

El Cabildo fijó los lugares que podía ocupar la hermandad. Las imágenes titulares ocuparían la capilla de las Angustias, en la actualidad capilla de San José (5), en ella construirá el altar necesario para la colocación de las mismas, bien sea sobre el muro del fondo bien sea sobre el lateral izquierdo. Se impedía la colocación en el lado derecho de la capilla porque ya se encontraba allí el tríptico de la Encarnación pintado por el pintor italiano Cesare Arbasia en el siglo XVI, donde aún sigue.(6)

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Actual capilla de San José, antes de las Angustias [Foto: foroxerbar.com]

El almacén para los tronos en lo que actualmente es vestuario de los Sres. Beneficiados o bien en las otras dependencias contiguas…En el piso alto del mismo pabellón tendrá la sala de juntas y el archivo, en locales que para sus respectivos fines cedería el Excmo. Cabildo en la forma que después se determina. Obvia decir que se reiteraba en el escrito que todos los gastos correrían a cargo de la hermandad. En una palabra, la Hermandad ha de pagar todo lo que sea necesario hasta conseguir que ella quede instalada en la forma completa y decorosa que piden la dignidad del Excmo. Cabildo y Santa Iglesia Catedral.

En la cláusula novena se señalaban los condicionantes relacionados con la procesión: Todos los trabajos de preparación y organización de la procesión han de hacerse en el departamento-almacén, cerrada la puerta interior del mismo. La procesión se organizará en el patio de las Cadenas o en el jardín del Sagrario, según donde se instale el departamento-almacén, pero siempre de manera que al interior de la S.I. Catedral no penetre el ruido y bullicio. La Presidencia de la procesión podrá reunirse y esperar en el salón destinado a Juntas.

El Cabildo intervendría directamente en la vida de la hermandad, así se disponía en la cláusula undécima que el Cabildo se reserva el derecho de nombrar un representante suyo que intervenga en todos los actos de la Hermandad, con voz, y además con voto para suspender la ejecución de los acuerdos que estimare perjudiciales e inconvenientes para la S.I. Catedral o para el Excmo. Cabildo y ante la Autoridad Eclesiástica.

En cuanto a los condicionantes económicos, en la cláusula decimotercera, se decía que en justa y equitativa correspondencia a las ventajas que la Hermandad reportará de su instalación en la S.I. Catedral en la forma expuesta, abonará quinientas pesetas cada mes a la Fábrica de la S.I. Catedral, más teniendo en cuenta las mejoras que ésta tendrá con las obras que la Hermandad realice, se descontará de las indicadas quinientas pesetas la cantidad que en renta corresponda al capital que la Hermandad invirtiera en las aludidas obras, en las cuales no han de incluirse las que se hagan en la capilla para la colocación del altar. Además, como garantía del canon mensual depositará a plena disposición de la Fábrica de la S. I. Catedral el importe de doce mensualidades. A pesar de ello, cuando la Hermandad debiera seis mensualidades, el Cabildo tenía el derecho de despedirla y la Hermandad en el plazo improrrogable de seis meses deberá salir totalmente de la S. I. Catedral y sus dependencias. Nada de lo invertido por la hermandad podría ser reclamado.

Duras condiciones que motivaron que la Hermandad del Santo Sepulcro desistiera de su pretensión. En la decisión pesaría la reciente inversión efectuada con el nuevo trono, inspirado en el proyecto de Moreno Carbonero y construido en los talleres del padre Félix Granda, estrenado ese mismo año de 1927; y el hecho de que esa fuese la última Semana Santa en la que la Hermandad del Descendimiento saldría de la Victoria, trasladándose a la iglesia de la Merced.

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Trono de Ntro. Padre Jesús del Santo Sepulcro en el interior de la iglesia de la Victoria [Foto: Arguval]

Las circunstancias quisieron que años más tarde, tras los sucesos de 1931 que no afectaron a la iglesia de la Victoria, solicitaran nuevamente el traslado a la Catedral, aunque esta vez por motivos de seguridad. Solicitud emitida el 1 de julio de 1932, siendo aceptada y ubicadas las imágenes en el lado izquierdo de la capilla de San Francisco.(7)

Allí estuvieron hasta que ante la esperanzadora Semana Santa de 1935, ante la vuelta de las cofradías a las calles, el hermano mayor Rafael Ramis Silva comunicó al deán y al Cabildo de la Catedral que su hermandad era una de las que había decidido salir y que querían hacerlo desde su sede canónica, la Victoria (8). El traslado fue aceptado, saliendo la tarde del Viernes Santo. Al año siguiente sí fue asaltado el Santuario, perdiendo la hermandad a sus imágenes titulares.

Pasarían muchos años y vicisitudes hasta que los herederos de aquellos cofrades consiguieran llegar al lugar donde poder cumplir plenamente aquel deseo de continuar aumentando el esplendor y ornato del Culto Público y privado de las Sagradas Imágenes de sus titulares, en armonía con lo que reclaman de consumo la piedad y respeto con que el pueblo de Málaga las venera, la significación religiosa y oficial que ostentan estos cultos y la gloriosa tradición de nuestros padres.

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(1) Archivo de la Catedral de Málaga. Leg. 574, nº 21, años 1893 a 1940.
(2) Entonces la puerta estaba donde hoy está el cuadro de las Ánimas, enfrente de la tercera capilla del lado del Evangelio, como se ha indicado; y en el lugar donde hoy está la puerta lateral, entonces se encontraba el altar de Santa Bárbara (familia Gómez Molina).
(3) DÍAZ DE ESCOVAR, J.M., “La imagen de Ntra. Sra. de la Victoria. Patrona de Málaga. Estudio histórico”. Málaga,1898, pp.33-34.
(4) Archivo de la Catedral de Málaga. Op.cit.
(5) La capilla toma su nombre actual de la imagen de San José que se encuentra en ella, obra de Fernando Ortiz, y donada a la Catedral en 1889 por el canónigo José Sánchez. Imagen que estuvo originariamente en la capilla nueva, hoy de los Caídos.
(6) Pintado para la presidir la capilla de la Encarnación, donde estuvo hasta el siglo XVIII. Posteriormente, pasó a la capilla nueva (hoy de los Caídos) y a la capilla de las Angustias (hoy San José).
(7) Archivo de la Catedral de Málaga. Op.cit.
(8) Ibidem.

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