Los tronos de Seco Velasco

En la década de los cuarenta del pasado siglo, en plena reconstrucción y con una industria local en la talla representada en ese momento por Palma y Risueño, determinados cofrades optaron por buscar algo distinto fuera de nuestra ciudad. Incrementar el patrimonio de sus cofradías y de nuestra Semana Santa, aún a costa de implicar grandes inversiones. La orfebrería, industria inexistente en aquellos años en Málaga, colmaba las aspiraciones de estos cofrades, sin que esta apuesta significara renunciar a la belleza y exuberancia ornamental de nuestros tronos.

La persona idónea era el orfebre sevillano Manuel Seco Velasco (1903-1991). Tercera generación de una familia de orfebres, iniciada con su abuelo, Manuel Seco Algaba y continuada con su padre Manuel y su tío Eduardo Seco Imberg. El artesano aprendería el oficio en el taller de la calle San Luis,134, trasladándose en 1922 el taller familiar a la calle Matahacas, 14. En su formación artística influyeron las enseñanzas de su padre, de quien heredó el cargo de maestro platero de la Fábrica de la Catedral de Sevilla. Allí pudo conocer de primera mano la técnica y los modelos iconográficos y códigos ornamentales de los grandes maestros de la platería sevillana de todas las épocas. Tras el fallecimiento de su padre en 1925, se hizo cargo del taller familiar, continuando con su tío hasta 1942 cuando separaron sus carreras profesionales.

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Manuel Seco Velasco [Foto: La Saeta]

Alguien que solía pasar muchas horas observando el trabajo de Manuel Seco era el malagueño Cayetano González Gómez (1896-1975), quien en 1945 se encontraba concluyendo la ejecución del magnífico paso de Nuestro Padre Jesús de la Pasión de Sevilla, diseñado por él mismo. En ese año, la junta de gobierno de la Archicofradía de la Pasión de Málaga acordó la adquisición de un conjunto procesional definitivo, acorde con la línea austera que llevaba desde su fundación, decidiendo acudir a Seco Velasco. El orfebre les ofreció el canasto del paso de palio que venía ejecutando para la nueva imagen de Nuestra Señora de la Soledad de la Cofradía de la Vera-Cruz de Cádiz, siguiendo un  proyecto de Ramón Grosso Portillo, uno de los grandes mayordomos de la Semana Santa gaditana. Este ofrecimiento se pudo deber a que dificultades económicas en el seno de la hermandad gaditana llevaran al impago de los plazos acordados (1). Existe otra versión que niega esta circunstancia, deduciendo que Seco Velasco aprovechó el mismo proyecto de Grosso para el trono del Nazareno de Pasión, aunque realizando las oportunas adaptaciones (2).

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Jesús de la Pasión (1946) [Foto: La Saeta]

El orfebre añadió cuatro monumentales faroles enclavados en sus esquinas y se efectuaron algunas modificaciones en la altura del cajillo. Seco Velasco supo, en palabras de Sánchez López, reinterpretar con eficacia las líneas del proyecto original de Grosso, dotándolo de una mayor esbeltez de proporciones volumétricas. En ese mismo año, según la primera versión, reproduciría el canasto para la hermandad gaditana.

En la Semana Santa de 1946 procesionó sobre este trono, aún sin terminar, la antigua imagen de Jesús de la Pasión por las calles malagueñas. Al año siguiente, lo haría sobre el trono totalmente terminado.(3)

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Jesús de la Pasión (1947) [Foto: La Saeta]

Sorprendió en nuestra ciudad este nuevo trono, ya que se apartaba radicalmente de la tradicional talla de madera dorada. Tras el estreno del trono del Nazareno de Pasión en 1946, en ese mismo año la Archicofradía de la Expiración le encarga un nuevo trono procesional para María Santísima de los Dolores. Concretamente, tras diversas reuniones, se firmó el contrato en 15 de noviembre de 1946, comprometiéndose el orfebre sevillano a construir un trono que constaría de doce barras de palio, cuatro candeleros, una peana, veinte jarras, mesa de trono, seis varales, herrajes, instalación y cuantos elementos sean necesarios para el montaje y seguridad del trono y todas sus partes.

En este primer contrato también se detallaban las características de las diferentes piezas que debían componer el conjunto ornamental, estableciéndose plazos de ejecución durante los años 1947 y 1948, con posibilidad de aplazamiento a 1949 la entrega de la peana, jarras y parte posterior del trono. Diseñado en un principio por el malagueño Luis Ramos Rosas, debía incluir una réplica de cuatro de las portadas de los templos más importantes de España: la Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza, la Catedral de Sevilla, la de Toledo y de Burgos, además de la de Málaga. Debido a un problema de adecuación de los diferentes tamaños y estilos de los cinco pórticos, se realizó un segundo y definitivo proyecto.

La imagen de María Santísima de los Dolores procesionó por primera vez sobre este portentoso trono, aún sin concluir, en la Semana Santa de 1948. Por cierto, el trono llegó compartiendo vagón con el trono que estaba realizando, también en Sevilla, José Sanjuán Navarro para María Santísima de la Paz. El estreno fue un éxito, alojándose en Málaga el propio autor para poder desmontar él mismo el trono y embalarlo, una vez concluida la Semana Santa, para continuar con su trabajo. No faltó el tradicional almuerzo de agradecimiento.

En la revista La Saeta de 1949, respecto del importante estreno del año anterior,  se elogiaba a los archicofrades: (…) aportó a la Semana Santa malagueña un nuevo sentido de superación en la magnificencia del culto público: un concepto de originalidad en el atuendo, nuevos perfiles, nuevas delicadezas del grupo penitencial (…). Reconocimientos que también recibía el propio orfebre. En ese mismo año de 1949, le fue concedida la Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio en consideración a sus méritos.  

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María Santísima de los Dolores (c.1953) [Foto:@nosoloalameda]

En la Semana Santa de 1949 pudo admirarse en las calles otra obra de Seco Velasco para Málaga, concretamente el Viernes Santo con Servitas. Aunque el trono estuvo terminado el año anterior, hubo que esperar al siguiente a causa de la lluvia. El artista realizó el trabajo de orfebrería, mientras que el trono se construyó en una carpintería que había en la plaza de los Mártires, corriendo a cargo del terciario servita y carpintero, Francisco Matito, el resto de los elementos.

Hasta el año 1950 no se daría por terminado el majestuoso trono de María Santísima de los Dolores, exponiéndose las piezas del mismo el 29 de marzo en las capillas de la iglesia de San Pedro. Solo quedaban por concluir las cabezas de varal, estrenadas en 1952. Según declaración del propio artista, con esta obra alcanzó las máximas cotas de calidad artística de sus prestigiosa y dilatada carrera.

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María Santísima de los Dolores (c.1950) [Foto:@nosoloalameda]

En la revista La Saeta del año 1950 se incluyó un reportaje titulado Málaga y sus cofradías de Pasión, depositarias de algunos de los maravillosos trabajos del artífice sevillano. En el mismo se decía: La favorable circunstancia de tener que trasladarse a Sevilla el Hermano Mayor de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración don Enrique Navarro Torres y el antiguo procesionista e indiscutible “capillita” malagueño don Rafael Alonso, con objeto de hacerse cargo del majestuoso trono de plata cincelada que este año lucirá completamente terminado la Santísima Virgen de los Dolores, me sugirió la idea de acompañarles para visitar y conocer los ya famosos talleres de orfebrería y repujado de ricos metales (…) Es de suponer que la grandiosa demostración de estos trabajos, realizados en nuestra Andalucía, por obreros especialistas andaluces que dirige y orienta don Manuel Seco Velasco por los cauces del más depurado arte de la clásica orfebrería, despierte en otros cofrades malagueños el noble y decidido propósito de dotar a sus veneradas Efigies de iguales o superiores elementos que venga a enriquecer los efectos procesionales de sus famosos desfiles (…) congratulándonos de los crecientes éxitos alcanzados por el eximio artista andaluz técnicamente representado en Málaga por don Rafael Alonso y enorgulleciéndonos de poseer en nuestra Málaga, dos de sus mejores obras artísticas representadas en los pasos procesionales de nuestras Cofradías.

En la visita referida en el reportaje pudieron admirar un nuevo trono para esa Semana Santa de 1950. La Hermandad del Sepulcro estrenó nuevo trono de metal plateado y repujado para la imagen de Nuestra Señora de la Soledad, acoplando el antiguo palio de malla de plata bordado en oro a las nuevas doce barras de palio. Sustituyó al también plateado trono de la Casa Orrico de Valencia, siendo considerable la mejora estética.

El nuevo trono se expuso en el local que tenía la hermandad en la calle Lazcano, nº 3 y 5 (planta baja), recogiendo los más cálidos elogios por su delicada construcción y su indescriptible belleza artística, como se decía en la prensa. Debido a las grandes dimensiones de este trono, la Hermandad del Sepulcro tuvo que modificar su itinerario procesional desde el Viernes Santo de 1950, al no poder pasar por la Calle Nueva.

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Nuestra Señora de la Soledad (c.1957) [Foto:@nosoloalameda]

La actividad en el taller no cesaba, teniendo que abrir uno nuevo con mayor amplitud en la calle José María Izquierdo.  Entre ambos talleres llegó a contar con unos cincuenta artesanos fijos, rodeándose de destacados discípulos que se formaron con él, como Manuel Villarreal, Juan Borrero o José Zabala. El taller de Seco Velasco era el lugar de referencia de la orfebrería andaluza.

Los encargos para Málaga tampoco cesaban. El 30 de octubre de 1952 se firmó el contrato para la ejecución de un nuevo trono para la imagen de Nuestro Padre Jesús Cautivo, así como varias piezas del ajuar procesional. Seco Velasco se comprometía a construir un trono, teniendo las dimensiones del antiguo o un poco mayor si fuese necesario. El diseño fue realizado por el propio taller, ejecutándose en madera de color caoba barnizada con aplicaciones de metal plateado, llevando dos faroles repujados.

Al igual que en otros contratos, se fijaron varios plazos de entrega. Así, para la Semana Santa de 1953 estarían completados los faroles y el frente del trono con su crestería, quedando el resto para el año siguiente. Así fue. En el Lunes Santo de 1953, Nuestro Padre Jesús Cautivo procesionó sobre el que sería nuevo trono procesional, presentando completo únicamente el frente del mismo. Sin embargo, ese Lunes Santo no pasaría a la historia por este importante estreno, sino por el incendio de los almacenes Generales Malagueños, S.A. (Creixell), pero esa es otra historia.

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Ntro. Padre Jesús Cautivo el Martes Santo de 1954 [Foto:Diario Sur]

El 23 de marzo de 1954, a unos veinte días de la Semana Santa, se firma un nuevo contrato para continuar los trabajos del trono. En ese año volvió a procesionar en el mismo estado que se encontraba en el año anterior, pero no el Lunes Santo, sino en la tarde del Martes Santo; circunstancia extraordinaria que se produjo a causa de la lluvia. La cofradía salió a las tres de la tarde y llegó a las nueve de la noche. En 1955 saldría totalmente terminado el trono de Jesús Cautivo.

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Ntro. Padre Jesús Cautivo (c.1957) [Foto:@nosoloalameda]

En esa misma Semana Santa, la imagen de Nuestra Señora de la Soledad de la Hermandad del Sepulcro tuvo que salir sobre un improvisado trono de flores. La causa estuvo en el robo sufrido por la cofradía, siendo sustraídos varios enseres y partes del trono de la Virgen. A finales de ese mismo año, se envía al taller de Seco Velasco para que se completaran las partes que faltaban.  Cinco años más tarde, realizó para el mismo trono una candelería de cincuenta piezas.

Se dice que Manuel Seco Velasco era ante todo un artesano enamorado de su trabajo, al que no importaban las horas empleadas en una determinada pieza y aunque ello implicara que el coste real superara al presupuestado. Como consecuencia de ello, a muchas obras llegó a perderles todo beneficio o a quedarse con márgenes muy escasos, de modo que pronto tuvo que cerrar el local de José María Izquierdo, con la consiguiente reducción de personal.

Llegamos a la década de los sesenta del pasado siglo, década en la que restaura los faroles del trono de Nuestro Padre Jesús de la Humillación, dándoles la configuración actual (4), así como la incorporación de nuevas ménsulas y cartelas tras una de las ampliaciones efectuadas al trono de Benítez Oliver.

El 3 de abril del año 1962 se aprobó por parte del obispo coadjutor de Málaga, Emilio Benavent Escuín, el convenio suscrito por el que se materializó la unión entre la otra Hermandad de Jesús de Viñeros con la de Nuestra Señora del Traspaso y Soledad. Posteriormente, se encargaría al taller de Seco Velasco un trono de plata labrada con peana del mismo metal, formada por cuatro angelitos policromados, según diseño de Juan Casielles del Nido.

soledad y traspaso semana santa 1963
Nuestra Señora del Traspaso y Soledad (1963) [Foto: La Saeta]

Una vez concluido este nuevo trono de plata cincelada para Málaga, antes de su estreno en la Semana Santa de 1963, fue expuesto en la exposición de  nuevos enseres procesionales que la Agrupación de Cofradías celebraba en la Casa de la Cultura, calificándose en la revista La Saeta como suprema joya de orfebrería artística. En 1988 sería ampliado y reformado por Cristóbal Martos, aunque se mantuvieron sus características ornamentales; procesionando sobre el mismo, tras la Semana Santa de 2007, la imagen de María Santísima del Dulce Nombre.

El trabajo desarrollado a lo largo de su carrera fue reconocido por el Estado, concediéndole en 1975 la Medalla al Mérito en el Trabajo. En la próxima Semana Santa podremos seguir disfrutando de todos estos tronos salidos del taller de un orfebre que marcó una época. Representó una nueva aportación externa que se unió a otras ya recibidas, las cuales, sumadas a lo local, contribuyeron a la recuperación patrimonial de nuestra Semana Santa. Levantar muros nunca suma y aquellos cofrades de la década de los cuarenta así lo entendieron.

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(1) SÁNCHEZ LÓPEZ,J.A.., “Consideraciones estilísticas en torno a una obra del orfebre Manuel Seco Velasco: el trono procesional de Jesús de la Pasión (1946)”. Boletín Extraordinario 50 Aniversario de la Archicofradía de la Pasión. Málaga, 1992, pp.38-39
(2) SÁNCHEZ PAVÓN, J.M., “Málaga y Cádiz unidas por el orfebre Seco Velasco”. Revista Cáliz de Paz, nº5. Málaga, 2009, pp.238-241.
(3) Durante los años 1991 y 1992, el orfebre Manuel de los Ríos Navarro procedió a un alargamiento del trono en aras de una adecuada disposición del grupo escultórico del Nazareno ayudado por el Cirineo, restaurando y plateando de nuevo todas las piezas, además de realizar nuevas cartelas, bajo un criterio de reproducción de las ya existentes.
(4) En algunas fuentes se apunta que los faroles del trono originales eran obra del taller de Seco Velasco en 1942. Esto se fundamenta en una referencia periodística que Agustín Clavijo incluye al referirse a esta hermandad (Semana Santa en Málaga. Vol. 1, p.172). Sin embargo, observando fotografías de esa década, se aprecia que los faroles, en su configuración inicial, no se incluyeron en el trono de Nuestro Padre Jesús de la Humillación hasta la siguiente década, además de tener un basamento en madera.

[Foto de portada: María Santísima de los Dolores, 1956 (@nosoloalameda)]

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