La liberación

Hace tiempo que vi por primera vez esta fotografía, concretamente en el blog Pizarra en el recuerdo. En el pie de la foto leí: Irene Arroyo nos recuerda una foto de su abuelo José Arroyo Bedoya que fue el primer preso político que liberó Jesús “El Rico” de Málaga en la Semana Santa del año 1944. José Arroyo Bedoya estuvo preso en la antigua cárcel de Málaga durante 5 años y fue encarcelado durante la Guerra Civil Española por ser “Rojo”. Como anécdota, su nieta Irene nos comenta que no quiso taparse la cara porque no había hecho nada. Puede apreciarse en la foto (en el centro de la imagen con chaqueta y corbata) que no lleva ningún capuchón ni capirote.

José Arroyo en Semana Santa Málaga 1944 -
Miércoles Santo de 1944 [Foto: pizarraenelrecuerdo.blogspot.com]

Más allá del hecho de que fuera vestido con traje  y con la cara descubierta, algo que ya se había producido con anterioridad, como en 1930 o en 1943 (1), en la liberación de ese año 1944 se produjo un hecho que no se había producido anteriormente y la fotografía también recogía.

Tras la Guerra Civil, en el mes de marzo de 1939, Franco refrenda el privilegio a la Cofradía de Jesús El Rico con su carácter de indulto excepcional a favor de un penado malagueño que estuviese cumpliendo condena en la Prisión Provincial de Málaga, con la circunstancia de que la cofradía tendría que solicitarlo cada año. En esa misma Semana Santa se produce la primera liberación de esta nueva época. La ceremonia no se podía producir en la nueva cárcel, inaugurada en 1933 y ubicada en el barrio de la Cruz del Humilladero, por razones de distancia. Por ello, se debía seguir celebrando el acto en la antigua cárcel, ubicada en el que era Pasillo de la Cárcel, hoy Avenida de la Rosaleda.

Durante la República, debido a las insalubres condiciones en las que se encontraba el llamado Caserón de la Goleta, y gracias a la directora general de Prisiones Victoria Kent, se impulsaron definitivamente las obras de la nueva cárcel, reconvirtiendo la antigua en un refugio de asistencia ciudadana. Tras la Guerra Civil, volvió a utilizarse como prisión, pero esta vez solo de mujeres debido a la saturación que sufría la Prisión Provincial.(2)

A la Cárcel de Mujeres fue trasladado, para ser liberado el Miércoles Santo de 1939, Sebastián Andrade; permitiendo el director de la prisión, Manuel Mur, que varias reclusas cantaran sentidas saetas, que produjeron el natural entusiasmo del público, difícilmente contenido por la guardia de la prisión. (3)

El 1 de mayo de 1940 la junta de gobierno de la cofradía visitó la Cárcel de Mujeres para ofrendar dos fotografías enmarcadas de las imágenes titulares para que fuesen colocadas en la capilla. La mayor parte de las reclusas, hasta 1941 y 1942, lo eran por delitos políticos (rebelión militar); más tarde, por delitos de orden socioeconómico, es decir, delitos relacionados con el estraperlo, la subida de precios, hurtos, timos o falsificación de productos. Delitos en un contexto de racionamiento, escasez de productos alimenticios y sanitarios, con una ciudad inmersa en un epidemia de tifus exantemático, y algunas de ellas con un familiar varón encarcelado. Otras provenían de localidades de la provincia, empleadas como rehenes ante la dificultad para capturar a los resistentes dispersos en las serranías del sur.(4)

malaga
Edificio donde estaba ubicada la Cárcel de Mujeres, hoy comisaría de la Policía Local  [Foto:@nosoloalameda]

Esta cárcel recibió el mayor número de reclusas entre 1941 y 1944 generando una situación insostenible, como en la práctica totalidad de las cárceles españolas; ya que el periodo comprendido de 1939 a 1945 se caracterizó por la existencia de unos centros de internamiento saturados que acabaron por convertirse en un problema alarmante para las autoridades, concibiendo como solución la redención de penas por el trabajo y la libertad condicional a la que se vincula, junto con las medidas de gracia.

El 2 de marzo de 1943 se dicta un relevante Decreto (5) en este asunto al disponerse que los expedientes de indulto particular, tramitados en favor de penados sentenciados por delitos cometidos con ocasión del Alzamiento Nacional, se tramitasen aún cuando los recurrentes no tuvieran cumplida la mínima parte de pena que las disposiciones vigentes establecían. Ello favoreció la tramitación de multitud de expedientes, produciéndose excarcelaciones paulatinas fruto de esos indultos o por conmutaciones de penas y salidas en libertad vigilada o provisional. Relacionado con estas medidas, por Decreto de 17 de diciembre de 1943 (6), se ampliaron los beneficios de la libertad condicional.

En ese contexto, llegamos a 1944, cuando fue realizada la fotografía que motiva estas líneas. Es elegido para ser liberado José Arroyo Bedoya, pero con una importante particularidad. El Miércoles Santo de ese año, a petición de la Cofradía de Jesús El Rico, serían liberadas dieciocho reclusas que cumplían condena en la Cárcel de Mujeres.

Las autoridades franquistas no dejaron pasar la ocasión de escenificar la renovada benevolencia del Régimen, siendo la tradicional liberación del preso por Jesús El Rico más que idónea. El ministro de Justicia, Eduardo Aunós, envió a Málaga para representarle en el solemne acto de la liberación al director general de Asuntos Eclesiásticos, Mariano Puigdollers.

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Director general de Asuntos Eclesiásticos en la procesión de la cofradía en 1944 [Foto: Cofradía de Jesús El Rico]

Llegó el momento de la liberación de José Arroyo y las dieciocho reclusas, poco después de las nueve de la noche de aquel Miércoles Santo, en la entrada de la Cárcel de Mujeres cuya fachada se hallaba artísticamente adornada y luciendo una espléndida iluminación, siendo colocado el Cristo y la Virgen, a los acordes del himno nacional, frente a la puerta de entrada…Sacados los presos al portal de la cárcel, el director general dijo: Debéis gratitud eterna al Caudillo y cuando estéis en vuestros hogares pensad en ese hombre providencial, Franco, que rige los destinos de nuestra querida Patria y pedid a Dios que nos lo conserve muchos años.

Seguidamente, los recién liberados hincaron sus rodillas en tierra y recibieron la bendición de Ntro. Padre Jesús El Rico, igual que los miles de personas que se agolpaban a las puertas de la cárcel. (7)

El año siguiente se aprobaron los dos primeros indultos generales del franquismo (8), por Decreto de Presidencia del Gobierno, de 12 de septiembre de 1945, y por Decreto del Ministerio de Justicia, del 9 de octubre de 1945. Trascendente el segundo de ellos, ya que se concedía el indulto total de la pena impuesta o que pudiera imponerse a los responsables de los delitos de rebelión militar, contra la seguridad interior del Estado o del orden público cometidos hasta el primero de abril de 1939 y definidos en el código de justicia militar, penal de la marina de guerra o penal común vigente en aquella fecha, siempre que no constase que los referidos delincuentes hubieran tomado parte en actos de crueldad, muerte, violaciones, profanaciones, latrocinios.

Esta es la historia que escondía aquella vieja fotografía del Miércoles Santo de 1944, en la que junto a José Arroyo estaban las dieciocho reclusas que también obtuvieron la libertad, aunque ni su historia ni sus nombres sean recordados: Dolores, María, Cañosantos, Mercedes, Josefa, Concepción, Ángeles, Rosa, Pilar, Carmen, Victoriana, Encarnación, Dulce o Amparo.  

1944.2

(1) Incluso, en el diario Sur de 22 de abril de 1943 se publicó una foto parecida en la que figuraba Antonio Cortés, el preso liberado en aquella Semana Santa.
(2) Como apunta Antonio Andrés Laso, el número de prisioneros de guerra y presos por delitos no comunes elevaron la cifra de privados de libertad hasta cotas desconocidas con anterioridad, siendo necesario habilitar como lugares destinados a este fin custodial castillos, monasterios y otros viejos edificios no concebidos para ello.(Revista jurídica de Castilla y León. nº35. Enero de 2015. pp21-22).
(3) Diario Sur, Málaga, 6 de abril de 1939.
(4) Cit. BARRANQUERO, E. y EIROA, M., “La Cárcel de Mujeres de Málaga en la paz de Franco”. Salamanca, 2011, pp.135-136
(5) Boletín Oficial del Estado de 16/03/1943, p. 2405.
(6) Boletín Oficial del Estado de 20/12/1943, p. 12062.
(7) Diario Sur, Málaga, 6 de abril de 1944.
(8) No confundir con amnistía. La amnistía y el indulto general son las dos manifestaciones más importantes del instituto del derecho de gracia, siendo afines al indulto particular. La amnistía implica abolición, perdón u olvido total del delito, considerándose como no cometido. El indulto general, no contemplado en el ordenamiento jurídico español, podría definirse como el que se proyecta sobre un conjunto indeterminado de individuos, que poseen en común haber cometido una acción delictiva y, por lo tanto, distinguida por la ley con las mismas consecuencias desfavorables, o estar sufriendo el mismo tipo de pena con independencia de la causa.

[Foto de portada: Acto de liberación (c.1950), revista La Saeta]

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