HOSPITAL DE SANTA ANA

En la plaza de la Merced, concretamente en el lugar donde hoy se encuentra un edificio abandonado sin destino conocido y que albergara los cines Astoria y Victoria, estaba situado el Hospital de Santa Ana. Su capilla fue la primera sede conocida de la que se cree hermandad penitencial más antigua de nuestro concierto procesionista, la Hermandad de la Vera Cruz.(1)

El origen devocional en torno a la Cruz habría que situarlo en el Camino de Vélez, entre la fortaleza de Gibralfaro y el cerro de San Cristóbal, a raíz de que Alonso Fernández de Rivera (o Ribera) pidiera al Cabildo el 31 de Mayo de 1491 la cesión de una ermita allí situada, ya que desengañado del mundo se quería retirar allí para servir a Dios en su Casa de S. Roque (2). Los monarcas, por Real Cédula firmada en Santa Fe de Granada el 7 de marzo de 1492, le entregaron la propiedad de la ermita. Fernández de Rivera costeó una torre y una vivienda, entronizando un crucifijo pasando a llamarse el lugar de la Vera Cruz.

A pesar de ello, el padre Llordén incluso sitúa la fundación de la Hermandad de la Vera Cruz en la ermita de Santa Ana. Sus primitivas constituciones están fechadas en el mes de abril de 1505; y tradicionalmente se ha señalado que el hospital fue erigido en 1493, basándose para ello en la petición de la casa mesón de la Puerta de Granada que realizara el ermitaño Álvaro Alvarado a la ciudad para establecer una ermita. Esta casa mesón había servido para alojar árabes, ya que tras la conquista de la ciudad éstos no podían pernoctar dentro del recinto amurallado y que, tras la conquista del Reino de Granada y promulgarse el decreto de conversión forzosa, había quedado en desuso. El edificio era propiedad del Alcaide y Regidor de la ciudad, Garci Fernández Manrique, quien la recibió según el repartimiento de 13 de marzo de 1489. La petición del ermitaño fue aceptada, aunque Manrique no perdió la titularidad: (…) la cibdad lo proveyó de la dicha casa de Señora Sta. Ana porque así se ha de llamar para que sea hermitaño della la sirva e exercite tanto quanto la dicha casa es de dicha cibdad.(3)

Medina Conde escribió que la motivación de la referida petición era curar a los enfermos del mal gálico (bubas o sífilis); sin embargo, no se encuentran referencias al edificio como hospital hasta el mes de julio de 1502, tres años antes de las primeras constituciones de la Vera Cruz, en que mandaron y proveyeron quel ospital que se a mandado faser en el arrabal de la Puerta de Granada por donde están los dolientes enfermos del mal de bubas que en la que esté allí de aquí en adelante porque es lugar convenyble para ello (4). Fue fruto de la iniciativa de la ciudad. Aunque desde septiembre de 1502 ya estaba en funcionamiento con graves carencias y a costa de la Corporación, la formalización de la escritura de fundación del hospital, firmada por Íñigo Manrique de Lara (hijo de Garci Fernández Manrique), se produjo el 2 de septiembre de 1503; documento que revela que el origen de esta institución se ajusta a la práctica de la piedad cristiana que debía acompañar a la fe. El fundador destinó el edificio para el remedio y piedad de los pobres pelegrinos y enfermos de la general y contagiosa enfermedad de las bubas. Las obras asistenciales así como las misas sufragadas por el fundador para rogar por las almas de él y sus difuntos, ofrecían la oportunidad de contribuir a la salvación del alma por el ejercicio de la caridad.

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Hospital de Santa Ana [Foto: Revista La Saeta]

Abarcaba la casa mesón y los corrales que había tras ella, subsistiendo económicamente en los comienzos con las limosnas y la merced real de viñas. Según escritura de 1577, la portada del hospital se ejecutó como la portada de la iglesia de Santa Lucía. La iglesia contaba con dos cuerpos añadidos, sacristía y antesacristía, y un zaguán; tenía su entrada por la Plazuela de Santa Ana, al sur, salvando el desnivel con respecto a ella mediante escalones. Sobre la iglesia había una enfermería, rematada después con un campanario.

La Hermandad de Vera Cruz estuvo en la iglesia del hospital cerca de ochenta años teniéndose constancia, gracias a las actas capitulares del Cabildo Eclesiástico de 14 de abril de 1561, que desde allí salía en procesión. Así, se decía respecto de la solicitud presentada para salir en rogativa: (…) los hermanos de la Santa Vera Cruz le habían suplicado les diese licencia para salir la Cofradía con todas sus insignias y penitentes, como se acostumbra el jueves santo en la noche. El traslado al convento franciscano de San Luis el Real se produjo en el mes de diciembre de 1584, motivado por el hecho de adquirir una capilla más amplia de la que tenía en el hospital.

Carta Hermandad 1883
Carta de Hermandad de 1883, Vera Cruz [Foto: Arguval]

Pero no acabó aquí la historia de la iglesia del hospital como sede cofrade. En Cabildo municipal celebrado el 30 de Abril de 1610, consta la pretensión de los negros, mulatos, y esclavos berberiscos, que administraban la Hermandad de la Misericordia (después de S. Julián) para que les diese licencia para pasarla y radicarla en el Hospital de Sta. Ana, en donde harían su bóbeda, fiestas, &c. La Ciudad se la concedió, y tomó su Cofradía el título del Ángel Custodio, como queda referido, tratando de este Hospital: formaron sus Constituciones, que se reformaron en 1693 tiempo del Sr. D. Fr. Alonso; siendo sus hermanos todos los berberiscos que se exercitaban en la palanca baxa. Como han ido faltando éstos, se ha suprimido esta Cofradía, quedando solo el Altar del dicho Angel Custodio. (5) Se trataba de una hermandad que se había constituido en la parroquia del Sagrario a fines del siglo XV, formada por negros y esclavos. Ocupó una capilla lateral para en que se entierren y hagan sus fiestas y prosseciones y que pagarán quatro ducados de censo a el año y darán diez ducados de limosna. (6)  

El Ayuntamiento ejerció prácticamente como patrón único hasta el siglo XVII, ya que el fundador no hizo referencia al hospital en su testamento en 1534; nombraba diputados y mayordomos, asumiendo estos últimos responsabilidades asistenciales, religiosas y económicas. En 1619 uno de los referidos mayordomos, Juan Bautista Coello, sufragó el retablo y el sagrario para el Santísimo Sacramento que se encontraba en mal estado.

La economía del hospital, además de los predios rústicos y limosnas, dependía de los arrendamientos de inmuebles, de los censos y de las cofradías que tenían su sede en él; las donaciones también eran importantes en determinadas ocasiones. A pesar de ello, en ocasiones los ingresos no eran suficientes y tenían que pedir ayuda al Ayuntamiento, como sucedió para sufragar los gastos de la festividad de Santa Ana desde 1637.

Rodrigo Manuel Manrique de Lara, Conde de Frigiliana y Aguilar, consiguió resolución favorable en 1671 admitiéndose que existieran dos patronos. La relación entre los dos compatronos fue compleja, como sucedía en esto tipo de instituciones,  estando salpicada de pleitos.

La situación económica fue precaria a lo largo del siglo XVIII, constatándose en diversos informes, incluso en 1737 se suspendió durante un trienio la curación y retribuciones del personal hasta que mejorase la situación económica. En 1739, en Real Despacho de 21 de octubre, se argumentaba el grave deterioro que tenía la iglesia ya que, como todo el hospital y debido a su enclave, se veía afectado por la torrenteras que del zerro de S. Cristóbal y Calvario y cañadas de Gibralfaro acaecían en el ynvierno y havían hecho subir el terreno de calidad que ra preciso bajar por siete escalones a la iglesia a que se añadía el yminente peligro. Las graves inundaciones de 1747 afectaron de lleno al hospital.

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Casas sobre el recinto del desaparecido Hospital de Santa Ana [Foto: Archivo Municipal de Málaga]

A pesar de la precariedad de fondos, la iglesia contaba con reliquias (huesos de Santa Ana, Santa María Magdalena, Santa Clara, Santa Marta y Santa Teresa Virgen) que fueron encargadas por Salvador Casero a P. Fr. López Guijano, Religioso Mínimo compañero del Padre Provincial de esta orden residente en Roma en torno a 1740. Estaban colocadas sobre un relicario con pie de plata, puesto en el retablo del altar principal.

En 1787 llegaría una nueva hermandad, la del Santo Rosario, que realizó a sus expensas un retablo nuevo y una bóveda para el enterramiento de sus miembros. En aquel mismo año la iglesia sufrió una importante remodelación, disponiendo de dos naves separadas por arcos con varios altares y retablos, algunos fruto de donaciones como la concedida por DªAna de Zayas, de gran importancia.

Medina Conde enumera una relación de las cofradías que tenían su sede en el hospital a finales del siglo XVIII: la cofradía de la Purísima Concepción de Nra. Sra.; la del Ángel Custodio, heredera de la Hermandad de los Negros; y la de Christo Coronado de Espinas, y de Nra. Sra. de la Esperanza, de que es Patrón S. Joaquin, siendo  su instituto pedir limosna de noche , después de varios exercicios de piedad y religión, para decir Misas por la conversión de los que están en pecado mortal , la que hoy está muy decaída. A esta Iglesia asiste la Ciudad el dia de la Santa a su Fiesta por los beneficios recibidos en la peste de 1637 por su intercesión. (7)

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“Coronación de Espinas”, Van Dyck (1618-1620) [Foto: jesusenelmuseodelprado.blogspot.com.es]

Existía en la ciudad un paso de Coronación de Espinas ejecutado por Micael Alfaro en 1634, con tres sayones, que salía en procesión integrando el amplio cortejo de la Pura y Limpia Concepción desde el convento de San Luis el Real. A principios del siglo XVIII fueron cedidas las imágenes, perdiéndose la pista de gran parte de ellas. Puede tratarse de la misma imagen y que diera lugar a la hermandad ubicada a finales de la centuria en Santa Ana, aunque no es más que una simple conjetura. Sobre la existencia de esta Hermandad de Christo Coronado de Espinas y de Nra. Sra. de la Esperanza se sustentó la fundación de la Cofradía de los Estudiantes en 1944.

En el siglo XIX se produciría el final del hospital. En 1813 fue la sede del Hospital General, trasladado desde el convento de la Trinidad, lo que implicó la realización de importantes reformas, adecentándose el mismo; pero en 1822 se revelaba nuevamente la penosa situación económica, esta vez en un informe solicitado por la Diputación Provincial. El edificio se incluyó en 1835 en la Junta de Beneficiencia, planeándose ubicar en él dependencias municipales, incluso el Colegio de Cirugía Médica. Era el principio del fin. El Ayuntamiento había aceptado ceder la acción del compatronato, a lo que no se opuso la Casa de Frigiliana, dadas las quejas del administrador por el deplorable estado del hospital. Ante el final de su actividad, la Casa de Frigiliana quiso la propiedad del edificio haciendo valer una supuesta cláusula de reversión. La disputa entre el duque de Fernán Nuñez y Montellano y la Junta de Beneficiencia se resolvió en 1874; el edificio fue demolido. Se construyó en parte del solar un cinematógrafo (Cine Victoria), convirtiéndose otras dependencias en casas de vecinos y en la casa del guarda del jardín de la Merced.

La iglesia fue la zona del hospital que más tardó en desaparecer, destinándose a diversos usos: cochera, almacén de carbón, e incluso taberna. Nada quedaba del templo que fuera primera sede conocida de la cofradía penitencial más antigua de nuestra ciudad, convertido en unos almacenes; ni de los cinco altares detallados en el inventario de 15 de septiembre de 1822 (el Mayor, el de la Concepción, el de San Rafael, el de San Francisco de Borja y el del Sepulcro).

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Antiguo Hospital de Santa Ana [Foto: Archivo Municipal de Málaga]

Escribía Joaquín Díaz de Escovar en La Unión Mercantil (8) que no alcanzaba a comprender como este templo construido por los donativos de los fieles ha podido pasar a manos de particulares, y manifestaba su extrañeza al ver transformarse las salas de aquel benéfico establecimiento en sala de cinematógrafo, su iglesia en cochera y sus dependencias en casas de vecinos (…)  ¿ Qué pensaría si lo viera ahora?

Lo que sucedió después ya lo conocemos. En 1913 se inauguró el primitivo cine Victoria, con la película La Biblia, estando en uso hasta 1968 cuando fue demolido; dos años antes había sido construido el cine Astoria, lindando con el Victoria, el cual volvió a edificarse en el mismo lugar en 1979.  Estuvieron en uso hasta 2004, sucediéndose posteriormente diversos planes urbanísticos y siendo finalmente adquirido por el Ayuntamiento por un elevado coste para “uso cultural”, hasta hoy. Histórico lugar de nuestra ciudad sin destino conocido.

(1) Conclusión a la que puede llegarse por el orden ocupado en la procesión del Corpus Christi. Vid.: PALOMO CRUZ, A.J.”La catedral de Málaga, centro devocional y procesional”, Agrupación de Cofradías, Málaga, 2006.p.147.
(2) GARCÍA DE LA LEÑA, C. (seudónimo de Medina Conde, C.), “Conversaciones históricas malagueñas”. Málaga, 1792.Título III, p.245.
(3) Cit.RUIZ POVEDANO, J.M. “Catálogo de documentos contenidos en el primer libro de Actas Capitulares (1487-1494) de Archivo Municipal de Málaga”, Ed Ágora. Málaga 1998, p.100. (A.M.M., A.C. 1 fol 202, 19-I-1493)
(4) Cit. FERNÁNDEZ MÉRIDA, M.D., “Los hospitales malagueños en los siglos XV-XIX. Historia y arquitectura”, Ed. Cedma, Málaga, 2004. p.211 (A.M.M., A.C. 2, fols. 71-71v. 1-VII-1502)
(5) GARCÍA DE LA LEÑA, C. (seudónimo de Medina Conde, C.), “Conversaciones históricas malagueñas”. Málaga, 1793.Título IV, pp.89 y 90.
(6) Cit. FERNÁNDEZ MÉRIDA, M.D., Op.cit. p.235 (A.M.M., A.C.35 fols.22-22v 30-IV-1610).
(7) GARCÍA DE LA LEÑA, C. (seudónimo de Medina Conde, C.), “Conversaciones históricas malagueñas”. Málaga, 1792.Título III, p.252.
(8) La Unión Mercantil,Málaga, 10 de enero de 1918.

 

[Foto de portada: Antiguos cines Victoria y Astoria en la actualidad (@nosoloalameda)]

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