Hermanos nazarenos de la Humildad

Decían los estatutos de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad (Ecce Homo) de 1890, en su artículo 34: En la noche del Miércoles o Jueves Santo, se sacará en procesión á la Soberana Imágen siempre que la Hermandad lo acuerde en Cabildo general convocado al efecto. Es obligación de asistir de todos los hermanos vestidos de penitentes con túnicas moradas, con petos blancos, con las iniciales de J.H.S. cinturón de badana blanca y guantes negros…Los gastos de la procesión serán de cuenta de los hermanos y nunca del fondo de la Hermandad á no ser que los haya en exceso en cuyo caso, puede acordarse la contribución sin exceder de ciento veinte y cinco pesetas.

En el caso de que por cualquier motivo no se efectúe la procesión, se colocará á nuestro Padre Jesús fuera del Camarín con el mayor esplendor posible, destinándose para este gasto, la cantidad relativa al estado de fondos pero sin que nunca pueda exceder de la de cien pesetas. Durante la Semana Santa, estará el Señor adornado con las mejores ropas y alhajas de su propiedad (1).

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[Foto: Archivo Municipal de Málaga]

La Hermandad de la Humildad se encontraba en la iglesia de Santiago, a la que se había trasladado tras la exclaustración desde el convento de la Merced, allí donde había redactado sus primeras constituciones en 1695.  En ellas se decía que harían procesión, en la noche del Jueves Santo, recorriendo los Sagrarios y vistiendo túnica de lienzo crudo, con los pies descalzos, con soga a la garganta y cintura, coronadas las cabezas con coronas de espinas, un cirio en una mano y en la otra un rosario, meditando el misterio que representa la Imagen Titular (2).

Desde 1750 la imagen titular fue la tallada por el artista malagueño Miguel García, quien cobró por la misma 900 reales de vellón, siendo entregada el Domingo de Ramos del citado año (3). El Jueves Santo de 1891 salió a las ocho de la noche de la iglesia de Santiago, junto con la Cofradía de Jesús El Rico. Como la víspera, el estado de la temperatura contribuyó a que toda Málaga quisiera presenciar el paso de la efigie del Señor de la Humildad, que no salía desde hace 46 años (4). La gran afluencia de público, especialmente en calle Marqués de Larios, provocó carreras. Tres horas y cuarto después de la salida estaban de vuelta en la iglesia de Santiago. En el cortejo no iba ni piquete de tropa, ni banda militar, lo que llamó extremadamente la atención.

Dos años después, volvió a salir, pero esta vez el Miércoles Santo y sin la Cofradía de El Rico. Esta vez pasó por la calle Marqués de Larios en sentido contrario al habitual, llegando a la misma desde Granada y la plaza de la Constitución, volviendo tras pasar por la alameda, por Puerta del Mar y Nueva ó San Juan, Santos, Compañía, Torrijos, Álamos y la plaza de la Merced. A las nueve y media pasaba por calle San Juan la de Ntro. Padre Jesús de la Humildad de Santiago que vá con el mismo orden y lucimiento, sin que haya habido ningún incidente desagradable; el gentío ha sido igual  a pesar de la lluvia y con las mismas muestras de respeto y recogimiento (5).

En 1896 volvió al Jueves Santo. Con un orden admirable y la solemnidad acostumbrada salió de Santiago la hermandad del Cristo de la Humildad en esta forma: Batidores de la guardia civil, porción de nazarenos con túnica blanca, distinguiéndose los campanilleros por el peto rojo. La imagen del Señor de la Humildad, rodeada de gran número de blandones. El clero parroquial. La banda de música La Artísitica. Un piquete del regimiento Extremadura (6).

Después de ese año no procesionó hasta la década de los veinte del pasado siglo.  Ello no significa, como se ha apuntado en alguna publicación, que desapareciera, ya que el 7 de junio de 1902 el hermano mayor Ramón Caballero Sánchez le remitió al gobernador civil la lista de las personas que constituían la junta directiva, junto con dos ejemplares de los estatutos de 1890 referidos anteriormente.

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[Foto: Archivo Díaz de Escovar]

En la década de los veinte la hermandad se reactiva, manteniendo la misma impronta de centurias anteriores. Se celebró cabildo y se eligió nueva directiva el 7 de noviembre de 1920, siendo nombrado hermano mayor Gregorio Ruiz Limón (7). Un recorte de prensa del Archivo Díaz de Escovar añade que en dicho cabildo se acordó celebrar el solemne Triduo y estudiar la manera de procesionar en Semana Santa. Se recoge que reinaba gran entusiasmo en la hermandad, que contaba con gran número de hermanos y que disponía de trono, así como que conservaba una Placa de Guión del año en que se erigió esta Hermandad en la Parroquia de Ntra. Sra. de la Merced, cuando era convento de los frailes de su nombre en 1695 (8).

Con nuevos estatutos, aprobados el 1 de mayo de 1921, adquiere relevancia en la hermandad, otorgando parece ser que un impulso definitivo, la figura de Juan Baena Gómez, hermano del presidente de la Agrupación de Cofradías Antonio Baena. Es curioso que Juan Baena no apareciese en la junta referida de finales de 1920 y en el mes de abril de 1922 ya era el hermano mayor. En un reportaje publicado por Mundo Ilustrado a la conocida como Hermandad del Balcón de Pilatos se señala: Actualmente ha adquirido gran importancia esta Cofradía, pues don Juan Baena Gómez, que es hermano mayor desde el mes de enero, ha logrado que, por su iniciativa, se efectúen reformas en la capilla, en la que todos los domingos se celebra una misa, y que se instale una nueva Sala de Juntas.  Para el año siguiente la imagen saldrá en procesión, se harán nuevas las dos figuras que acompañan al Cristo, así como el trono y otras varias reformas y mejoras, con la que el paso de esta cofradía por las calles de Málaga recobrará el esplendor que tuvo en otra época.

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Señor de la Humildad en su capilla en la iglesia de Santiago [Foto: Mundo Ilustrado, abril de 1922]

Poco a poco se iba completando todo lo necesario para volver al culto externo. El trono, que no era el mismo referido en el recorte de prensa de noviembre de 1920, fue adquirido en 1921 a la Hermandad del Santo Sepulcro. Se trataba del trono de la Soledad, obra de Rodríguez Zapata, ya que desde 1922 la Dolorosa procesionaría sobre el nuevo trono plateado de la Casa Orrico.

Como he señalado anteriormente, mantener la impronta que tenía la hermandad en etapas anteriores era un objetivo primordial. La circular remitida por la Hermandad de la Humildad a sus hermanos comenzaba señalando: Estimado cofrade: Habiéndose acordado sacar procesionalmente la Imagen de nuestro venerado Titular en la próxima Semana Santa (1923) y así mismo que sea por todos los hermanos con cirios encendidos (desterrando la costumbre de otras Hermandades que utilizan personal pagado) nos dirigimos a V. para que diga si piensa salir o no y en caso de hacerlo, diga a cual de las tres formas siguientes se acoge para la construcción de la túnica completa, siendo su valor aproximadamente de 35 pesetas (9).  Daban la posibilidad de costear a plazos la adquisición de la túnica.

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Humildad en su trono procesional, fotografía publicada por La Unión Ilustrada el 08/04/1923 [Foto: Archivo ACC]

El hecho de que solo participaran los hermanos era llamativo para la época, cuando lo común era llenar las filas nazarenas con personal pagado. Por ello, son frecuentes las referencias a ello como seña de identidad de la Hermandad de la Humildad. Otra característica: todos iguales, incluidos los cargos. En el presente año la Cofradía resucita sus tradiciones y se dispone a dar mayor esplendor con sus esfuerzos en la Semana Santa,para cuyo efecto se ha adquirido un magnífico trono, así como un precioso estandarte bordado en oro, campanillas, túnicas, etc en la procesión formarán solo hermanos, todos vestidos exactamente iguales, cirios, cargos e insignias, desfilando con el mayor orden y piedad como heraldos de la Santa Humildad (10). Contaba con ciento cuarenta hermanos.

Tras el rechazo inicial por la Agrupación en marzo de 1923, tras la Semana Santa se inician conversaciones que culminan con la agrupación de la Hermandad de la Humildad. En aquel momento, figura como hermano mayor Luis Muñoz Cobos, el tercero desde la reorganización y en menos de tres años.

Desde 1924 un grave problema interno afecta a la vida de la hermandad. Ni la intermediación de la Agrupación logró solventarlo (11). A pesar de ello, realizó su salida procesional el Lunes Santo de 1924, con el mismo orden que el año anterior y cumpliendo con su característica más señalada, los hermanos nazarenos: (…) recorrió su itinerario con perfectísimo orden. Escasas son las reformas introducidas este año, y a pesar de ello el desfile de esta Hermandad fué brillante y digno de presenciar. Esta Hermandad no tuvo alteración en su organización, pues como saben nuestros lectores, todos los años se revisten de penitentes los mismos cofrades (12).

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Humildad, Lunes Santo de 1924 [Foto: Arguval]

Sería el último año que procesionara en esta etapa, aunque para la Semana Santa de 1925 se anunciaron una serie de reformas que iba a presentar, a pesar de los escasos medios con que cuenta esta cofradía, integrada por hombres de humilde posición. Se hacía referencia a la reforma de trono del Señor, acoplándole varios detalles artísticos y aumentando el alumbrado, así como al estreno de un bordado en oro y algunos otros efectos procesionales (13).

No llegaron a estrenarse. Del conflicto interno de esta corporación nazarena se lamentaba la Málaga cofrade. Ejemplo de ello, la carta abierta publicada el 5 de febrero de 1925 en La Unión Mercantil, en la que se decía que las desavenencias son la causa de que la hermandad se halle disuelta y los enseres de la procesión se encontrasen en poder del párroco de Santiago. Como malagueños entusiastas de las procesiones y haciéndonos eco de la opinión de muchísimas personas, nos atrevemos a rogar a quienes incumba, vean el modo de limar asperezas y suceptibilidades, para que el Señor de la Humildad salga en procesión este año, como los anteriores, dando una nota de seriedad y fervor.

La imagen titular siguió recibiendo culto en la iglesia de Santiago hasta que fue destruida en 1931. En 1978 un grupo de cofrades dirigidos por Juan Casielles y Juan Quintana realizaron las gestiones pertinentes para reorganizar esta hermandad, a la cual se le añadió al título las advocaciones de Nuestra Madre y Señora de la Merced y de San Juan Evangelista, obteniéndose en 1983 el decreto de erección canónica en el Santuario de la Victoria. Al año siguiente realizó su primera salida procesional el Señor de la Humildad, obra de Francisco Buiza culminada por Francisco Berlanga. Se reanudaba la historia de la corporación nazarena del Cristo del Balcón, continuaba la historia de los servitas blancos.

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(1) Estatutos de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Humildad, Ecce-Homo. Edición de 1897 (Imprenta de M. Rando Navas) BM 29/250. Archivo Municipal de Málaga
(2) Archivo Díaz de Escovar. Caja 134 (3.19).
(3) LLORDÉN SIMON, A. , “Escultores y entalladores malagueños. Ensayo histórico documental (siglos XV-XIX)”. Ávila, 1960. p.312.
(4) La Unión Mercantil, Málaga, 29 de marzo de 1891.
(5) La Unión Mercantil, Málaga, 30 de marzo de 1893.
(6) La Unión Mercantil, Málaga, 3 de abril de 1896.
(7) El Regional, Málaga, 8 de noviembre de 1920.
(8) Archivo Díaz de Escovar. Caja 134 (3.19).
(9) Ídem.
(10) Revista La Saeta, 1923.
(11) CAMINO ROMERO, A., “La extraña desaparición de la Hermandad de la Humildad”, Diario Sur, 1 de noviembre de 2017.
(12) La Unión Mercantil, Málaga, 15 de abril de 1924.
(13) La Unión Mercantil, Málaga, 18 de marzo de 1925. Mi agradecimiento a Juan Cristóbal Jurado por la localización de las últimas dos referencias del diario La Unión Mercantil del año 1925

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