Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores (Santuario de la Victoria)

En la noche del 20 de enero de 1921 se celebró la reunión fundacional de la Agrupación de Cofradías en la iglesia de la Merced. Las fundadoras fueron las cofradías de Jesús El Rico; de la Sangre; del Paso; del Santo Sepulcro; de la Misericordia; de la Puente del Cedrón; de la Expiración; de Azotes y Columna, Exaltación y Mayor Dolor de la Santa Vera Cruz;de la Soledad de San Pablo; de la Oración en el Huerto y Concepción Dolorosa; de Pollinica, y la de Nuestra Señora de la Victoria.

La segunda reunión se celebró el 29 de enero, tras la sesión plenaria del Ayuntamiento celebrada el día anterior, acordándose que el nombre oficial de la nueva entidad fuera el de Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga. Pocos días después, concretamente el 16 de febrero, era aceptada la solicitud de incorporación de la Congregación de Mena.

Llegamos al 2 de marzo de 1921. Se reúne la Agrupación inmersa en los preparativos de la Semana Santa, pero no todos los acuerdos giraron en torno a dichas cuestiones. Se puede leer en el acta de la misma: Dada lectura a un oficio de la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores de la iglesia de la Victoria, se acordó admitir su ingreso en la Agrupación y oficiarle en este sentido (1). Así, la segunda en incorporarse tras la fundación era una joven hermandad del barrio de la Victoria, olvidada por la historiografía cofrade malagueña. Sirvan estas líneas para recordarla o, mejor dicho, darla a conocer.

Vayamos al Santuario, donde un grupo de jóvenes había estado gestando la Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores. A la cabeza de este grupo, Augusto Torres de Navarra Arias, que contaba con 20 años de edad. Su padre, Alberto Torres de Navarra Jiménez, era por aquel entonces el hermano mayor de la Cofradía de Jesús El Rico, siendo una figura clave en el nacimiento de la Agrupación. No eran momentos fáciles para Augusto Torres ni para su familia, ya que el 26 de septiembre de 1920 había fallecido de un ataque al corazón su madre, Patrocinio Arias García.

Amante de la Religión, freno de pasiones, y centro de nobles enseñanzas, no hemos dudado en sacrificarnos prestando nuestro modesto esfuerzo en la organización de una hermandad que bajo la protección del pueblo cristiano, no dudamos que alcanzará el esplendor que por Justicia le corresponde. Así comienza un escrito que la incipiente hermandad remitió al erudito Narciso Díaz de Escovar, solicitándole su colaboración para conseguir fondos. Este escrito, que afortunadamente se conserva en el el Archivo Díaz de Escovar (2), nos aporta los escasos datos que se tienen de esta hermandad.

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Dolorosa, obra de Pedro de Mena, en la capilla de Santa Ana (anterior a 1931) [Foto: Legado Temboury]

En la augusta soledad de su camarín en la Victoria, casi relegada al olvido la magnífica escultura de Pedro de Mena, la Virgen de los Dolores, en cuyo rostro puso el genial artífice el rictus de amargura de su corazón lacerado, veía con profunda pena el culto y la veneración que a otras imágenes se rendía. Y en la noche del Viernes Santo, veía desfilar ante ella el cuerpo yacente de su hijo en una policromía augusta de luces y de flores.

Unos cuantos jóvenes dotados de férrea voluntad, no desmayando en su noble empresa, restañando con las esperanzas las heridas punzantes de la senda de abrojos que el camino estéril presentaba, lograron formar una cofradía bajo la advocación de la Santa Titular.

De la consulta de los documentos que se conservan en el Archivo Díaz de Escovar junto con el escrito mencionado, donde se incluye incluso una fotografía, se podría llegar a la conclusión de que la imagen titular de esta hermandad era la imagen de la Santísima Virgen de los Dolores, hoy titular de la Cofradía del Amor. Sin embargo, no es así, no por el hecho de tratarse de una imagen atribuida a Fernando Ortiz, ya que por aquel entonces estaba atribuida a Mena, sino por la circunstancia de que, en los años en los que se gestó la hermandad que historiamos (1920-1921), aquella imagen no se encontraba en el Santuario de la Victoria. Los albores de la Cofradía del Amor se sitúan en 1921 en el convento de las Madres Agustinas Recoletas existente en las inmediaciones de la iglesia de la Victoria, donde se veneraban las imágenes del Santísimo Cristo del Amor y de la Santísima Virgen de los Dolores, propiedad de la mencionada comunidad de monjas agustinas y que eran objeto de la devoción de los fundadores del Amor. (3)

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Ntra. Sra. de los Dolores, fotografiada por Murillo Carreras [Foto: Legado Temboury]

La imagen titular era la magnífica Dolorosa que tallara Pedro de Mena y que en aquel momento se encontraba en la capilla de Santa Ana, la segunda después del crucero en el lado de la Epístola, bajo un Crucificado.  Esta capilla fue cedida en 1524 a Diego de Cazalla, pasando posteriormente a la familia Manrique de Lara y más tarde a Francisco Chacón Enríquez, primer conde de Mollina.

Aunque en la fundación de los Cazalla la capilla se dedicó a Santa Ana, a finales del siglo XVII, la familia Manrique de Lara incorporó esta Dolorosa tallada por Pedro de Mena. Es curioso que la advocación que le atribuyó la hermandad fuese la de Dolores, cuando originariamente su advocación fue la de Angustias. La imagen pertenecía a Antonio Manrique de Lara, caballero de Santiago, quien desempeñaba el cargo de teniente de alcaide de la Alcazaba y fue quien tomó juramento en 1679 a Pedro de Mena para que este ocupara un cargo similar en el castillo de Gibralfaro. En su testamento, Antonio Manrique de Lara mencionó la posesión de cinco esculturas de Pedro de Mena, entre las que se encontraba esta Dolorosa que donó a su nieta antes de que pasara a la capilla: San Antonio de Padua, San Francisco de Paula, San Pedro de Alcántara, Santa Teresa de Jesús y la Virgen de las Angustias.

Acompañaron al hermano mayor en esta aventura cofradeMiguel Solano Pelaez (mayordomo), Ramón Cruzado Crespo (fiscal), Alfonso González Hidalgo (tesorero), Francisco Morales López (contador), Higinio Aragoncillo Sevilla (albacea), Miguel Guardeño Ramos (secretario). Vocales: Juan Toledo Ramos, Juan Herrero Aguado, Carlos Engel Orlando, Miguel Reyes Ruiz, José Luis Restoy Machuca y Julio Valverde. Apoyó la fundación de la hermandad el capellán don Juan Rodríguez Gutiérrez, quien había impulsado la Hermandad del Sepulcro y colaboraría en el nacimiento de la Cofradía del Amor.

3.Ntra. Sra. de los Dolores, Basílica y Real Santuario de Santa María de la Victoria (2)
Postal con la imagen de Ntra. Sra. de los Dolores y sello de la hermandad [Foto: Archivo de Carlos Moreno Porras]

El propósito de los hermanos era claramente el culto externo. Así finalizaba el escrito dirigido a Díaz de Escovar: En su periodo de gestación necesita fondos, para continuar su marcha y conseguir el noble fin que se han propuesto y, convencidos de su filantropía y amor a la religión, nos tomamos la libertad de enviarle veinte papeletas para la rifa de un precioso niño Jesús y cuyo producto se destina a la adquisición de los primeros objetos necesarios al culto externo. Llegaron, incluso, a editar postales con la imagen titular, empleando para ello una magnífica fotografía realizada por Zubillaga y estampando un sello de la hermandad en el reverso.

A pesar del esfuerzo y del importante avance que supuso la incorporación a la Agrupación de Cofradías, no cumplieron su objetivo de procesionar por las calles malagueñas. El que fuera su hermano mayor acompañó a su padre en el resurgir de la Cofradía de las Penas, a comienzos de la década de los cuarenta del pasado siglo. Precisamente, a finales de esa década, en un artículo de la revista La Saeta, titulado Imágenes perdidas en el anónimo, se recordaba junto a otras a la Dolorosa de Pedro de Mena del Santuario. Parecen en sus urnas de cristal, entre flores de terciopelo y lamparillas piadosas, como criaturas llenas de bondad, despojadas de todo deseo de oropel; son como esas almas puras que pasan por la vida olvidadas y haciendo el bien a manos llenas.

Augusto Torres volvería a ser hermano mayor de una corporación victoriana años más tarde, la Hermandad del Sepulcro (1956-1960). Aquella cuyo Cristo yacente desfilaba ante la Dolorosa de Mena en una policromía augusta de luces y de flores la noche del Viernes Santo.

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Ntra. Sra. de los Dolores, fotografiada por Fernández Casamayor [Foto: Legado Temboury]

(1) Libro de Actas. Juntas Generales (1921-1924), folio 8v. Archivo Agrupación de Cofradías.
(2) Archivo Díaz de Escovar. Caja 112 (54)
(3) FERNÁNDEZ BASURTE, F., “La orden de San Agustín y la Cofradía del Cristo del Amor y la Virgen de la Caridad”, La Saeta, 1989, p. 92.

[Foto de portada: Nuestra Señora de los Dolores (@nosoloalameda)]

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