El Sagrado Descendimiento en Málaga

Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque lo mantenía en secreto por miedo a los judíos, solicitó de Pilato el permiso para hacerse cargo del cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió.

Entonces él fue y tomó el cuerpo de Jesús. Llegó también Nicodemo, el que en una ocasión había ido a hablar con Jesús durante la noche, con unos treinta kilos de una mezcla de mirra y áloe. (Jn.19, 38-39)

El episodio es narrado sucintamente por los cuatro evangelistas, que coinciden en que José de Arimatea pidió permiso a Pilato para descender el cuerpo de Jesús y enterrarlo (1). El Sagrado Descendimiento no apareció en el arte cristiano hasta el siglo IX. La sobriedad de las composiciones más antiguas, donde los dos discípulos son los únicos que llevan a cabo esta acción, se va transformando al ir aumentando el número de personajes; así, se irán incorporando la Virgen, que besa y se aferra a la mano de su Hijo que pende inerte al ser desclavada, y se acompaña por San Juan al que pueden agregarse María Magdalena y las santas mujeres. Desde el siglo XIII, se tiende a introducir más figuras en esta escena, aunque no figuren en los relatos evangélicos, lo que incide en la mayor dramatización. La Virgen pasa de tomar la mano de su Hijo a lamentarse y caer desmayada, teniendo que ser atendida por las santas mujeres, María Magdalena se dispone a los pies de Cristo; apareciendo, junto a José de Arimatea y Nicodemo, una tercera persona ayudando a desenclavar al Crucificado. El aumento del número de personajes irá acompañado de un mayor repertorio de recursos que aportan expresión dramática y sentimental (2).

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Descendimiento de la cruz (c.1435), Rogier Van der Weyden. Museo Nacional del Prado.

Consta la existencia en la ciudad de Málaga, durante el siglo XVII, de la Hermandad del Descendimiento de la Cruz, fundada como filial de la relevante Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias del convento de San Agustín. El documento más antiguo en relación con la misma es un testamento del año 1648, donde doña Luisa de Navarrete pide que su cuerpo sea sepultado en el entierro de los hermanos de la mencionada hermandad (3).

La hermandad salía junto con la cofradía matriz en la tarde del Viernes Santo. Una escritura  de 25 de abril de 1666 nos aporta más datos: …por cuanto la Cofradía de Nuestra Señora de las Angustias…sita en el convento de San Agustín de ella, en su procesión que sale del Entierro de Nuestro Señor Jesucristo el viernes santo en la tarde de cada un año, entre otras saca la insignia y Hermandad del Descendimiento de la Cruz, atendiendo a lo muy necesitada y falta de medios y caudal que tiene la dicha Cofradía, por lo cual la dicha insignia y Hermandad no tiene lo necesario para la decencia y lucimiento con que debe salir en la dicha procesión, deseando con su buen celo tenga el aumento y veneración que es justo. El otorgante se comprometía a costear para el Viernes Santo de 1667 ochenta hachas nuevas, de cuatro pábilos, que tienen que ir alumbrando en el dicho paso todo el discurso de la dicha procesión, todos con sus túnicas a costa del otorgante. (4)

Desconocemos cómo era la composición del grupo y quién fue su autor, aunque sí sabemos, gracias a la referida escritura, que en el paso del Descendimiento procesionaba la imagen de Nuestra Señora de las Angustias. El otorgante puso como condición a los mayordomos electos para tan generosa aportación que hicieran a costa de la cofradía matriz: un manto de terciopelo liso, negro, de seda, bueno y cumplido, con su cola para la imagen de Nuestra Señora que va en el paso de dicho Descendimiento, por cuanto el que tiene no es a propósito ni decente para que lleve la dicha imagen. El manto debía estar acabado el Domingo de Ramos.

Nos aporta más datos, respecto a la Hermandad del Descendimiento de la Cruz, una última escritura de 1685 en la que Pedro de Brito contrata con la cofradía cuarenta hachas de cuatro pábilos con cuarenta personas que las lleven, vestidos de negro con sus capas largas, que irían alumbrando el paso del Descendimiento de la Cruz, el cual sería portado por ocho hombres que lo lleven con sus túnicas, y para ello le han de dar los dichos mayordomos 200 reales. (5)

Habría que esperar más de dos siglos, concretamente hasta el mes de agosto del año 1925, para que se vuelva a tener noticias de una hermandad que representase en la ciudad de Málaga el Sagrado Descendimiento. Se trata de la Hermandad del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo y Santa Traslación de su Divino Cuerpo al Sepulcro, en la iglesia de la Victoria. Hermandad compuesta en su mayoría por médicos y empleados de Banca. Así se describía en la revista La Saeta de 1926: Este es un paso que ha de llamar la atención poderosamente, por la diversidad de sus imágenes y su presentación fastuosa. Sobre un rico trono estilo barroco figuran las esculturas de Cristo descendiendo de la Cruz, sujeto por los personajes bíblicos, Arimatea y Nicodemus, figurando al pie la Santísima Virgen, San Juan, María Magdalena, María Cleofé y María Salomé.

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Sagrado Descendimiento en la noche del Viernes Santo de 1926 [Foto: Arguval]

El grupo era obra del artista sevillano José Sanjuán Navarro (1890-1958) y sería acompañado en su primera procesión por las calles de Málaga por doscientos nazarenos, con túnicas, capirotes y capas moradas, estas últimas con el escudo de la hermandad bordado en oro fino.

Tras la Semana Santa fue devuelto a su autor pues en honor a la verdad, el paso no se ajustaba al exquisito arte religioso que debe imperar en estas manifestaciones de la fe (6) En la prensa se excusaban los fallos de los que adolecía por la premura con la que había sido tallado (7). La Real Academia de Bellas Artes de San Telmo fue mucho más contundente al responder a la solicitud de informe emitida por la hermandad: el expresado grupo de imágenes carece en absoluto de mérito o valor artístico, hasta el punto de ser imposible un análisis crítico de la obra, que no se puede calificar de obra de arte. (8)

Para la Semana Santa de 1927 se presentó un nuevo grupo escultórico, siendo distinta la composición de la escena. Los entusiastas cofrades… retiraron las esculturas recibidas el año anterior y presentaron anoche un nuevo grupo, más real y artístico, sobre magnífico trono dorado muy vistoso (9). A pesar de que se había anunciado que constaría de siete imágenes, finalmente se redujo a cuatro (Cristo, la Virgen, San Juan y José de Arimatea), representando a Cristo ya descendido de la Cruz. A pesar de ello, la revista La Saeta seguía año tras año describiendo la composición del primer grupo de 1926.

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Sagrado Descendimiento, Semana Santa de 1930 [Foto: Vida Gráfica]

En los sucesos de mayo de 1931 el grupo escultórico de José Sanjuán fue destruído en la iglesia de la Merced, desde donde procesionaba desde 1928.

Hay que esperar hasta los años de la posguerra para encontrar una nueva referencia al Sagrado Descendimiento en Málaga. En esta ocasión no se trata de la fundación de una nueva hermandad, sino del intento de incorporar la representación de dicha escena por una cofradía ya instituida. La Cofradía del Santísimo Cristo del Amor y Nuestra Señora de la Caridad, en un momento de gran esplendor bajo la dirección de su hermano mayor Alfonso Sell Aloy, proyectó incorporar la advocación del Sagrado Descendimiento. Para ello, se encargó la realización de un boceto a Pedro Pérez Hidalgo, quien lo realizó. El proyecto no llegó a culminar, a pesar de que en los presupuestos de la Agrupación llegaran a aparecer tres tronos en el apartado de la Cofradía del Amor.

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Boceto realizado por Pedro Pérez Hidalgo para la Cofradía del Amor [Foto: Revista La Cruceta]

La iniciativa que sí prosperó fue la surgida en el año 1976 por un grupo de jóvenes que se propusieron reorganizar la hermandad desaparecida en la iglesia de la Merced. Sus esfuerzos fructificaron en el mes de abril de 1977, llegando hasta nuestros días la Hermandad Sacramental y Real Cofradía de Nazarenos del Sagrado Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, Nuestra Señora del Santo Sudario y María Santísima de las Angustias.

En el mes de febrero de 1978 las RR.MM. Filipenses del convento de Santa Isabel de Sevilla, previa petición efectuada a las RR.MM. de San Carlos de Málaga, donan la imagen de una Dolorosa a la que se advoca María Santísima de las Angustias, recordando con ello a aquella cofradía matriz del convento de San Agustín, a la que hice referencia al inicio de estas líneas. El artista al que se encargó la realización del nuevo grupo del Sagrado Descendimiento fue Luis Ortega Bru, quien presentó en el mes de noviembre de 1977 cómo quedaría configurado.

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Composición del Sagrado Descendimiento, Ortega Bru [Foto: Archivo Hermandad Descendimiento]

Completar el misterio del Sagrado Descendimiento fue una auténtica odisea, jalonada por diversos contratiempos. El artista sanroqueño solo pudo realizar la imagen del Señor (1980). Tras su fallecimiento el 21 de noviembre de 1982, la hermandad  convoca, después de haberse planteado encargar a Francisco Buiza la conclusión del proyecto, un concurso público para adjudicar la realización de las restantes imágenes

El 26 de septiembre de 1983 se falla en favor de Ricardo Rivera Martínez, quien materializa las tallas de San Juan Evangelista (1983-1984), María Magdalena (1983-1984), María Salomé y María de Cleofás (ambas en 1985). Después de haber modelado los bustos de María Cleofás y María Salomé, surgieron graves discrepancias entre Rivera y la hermandad que derivaron en la rescisión del contrato en el mes de julio de 1985. Volvieron a hablar con la familia de Ortega Bru para acceder a los modelos de barro dejados por el maestro, accediendo Luis Ortega León a la finalización; así, entre 1986 y 1988 sacó de puntos, talló en madera y encarnó las efigies de los santos varones y de la Virgen (Nuestra Señora del Santo Sudario, aunque inicialmente se pretendió que su advocación fuese Nuestra Señora de la Merced).

Del 30 de marzo al 4 de abril de 1987 fue expuesto el grupo escultórico en su totalidad, siendo bendecido el 27 de febrero de 1988 en la Catedral en el transcurso de una solemne ceremonia litúrgica oficiada por el entonces obispo de Málaga Ramón Buxarrais Ventura.

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Bendición del grupo escultórico del Sagrado Descendimiento [Foto: Archivo Hermandad Descendimiento]

(1) Mt. 27, 56-60; Mc. 15, 42-46; Lc. 23, 50-54; Jn. 19, 38
(2) RODRÍGUEZ PEINADO, L., “El Descendimiento de la Cruz”, Revista Digital de Iconografía Medieval, Vol.III, nº 6, 2011, pp 29-31.
(3) Cit. LLORDÉN, A. y SOUVIRON, S., “Historia documental de las cofradías y hermandades de pasión de la ciudad de Málaga”. Málaga, 1969, p.221 (Archivo de Protocolos. Escribanía de Lorenzo de Vargas Machuca; 9 de abril de 1648).
(4) Ibidem, pp.222-223 (Archivo de Protocolos. Escribanía de Francisco Ortiz Galeote; fols. 237-238).
(5) Ibidem, p.226 (Archivo de Protocolos. Escribanía de Fernando Bastardo; 12 de mayo de 1685, fol. 624).
(6) Revista La Saeta, 1927
(7) La Unión Mercantil, Málaga, 15 de abril de 1927.
(8) Cit. RODRÍGUEZ MARÍN, F.J., et al., “Descendimiento: 25 años de historia.400 de devoción”. Málaga, 1969, 2002, p.77 (A.A.S.T. Libro de Actas 1918-1942 fols.29v.-30r, sesión de 31 de mayo de 1926).
(9) La Unión Mercantil, Málaga, 16 de abril de 1927.

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